Los Lunes de El Imparcial

Edurne Portela: Maddi y las fronteras

Novela

Domingo 23 de abril de 2023

Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2023. 248 páginas. 18,50 €. Libro electrónico: 10,99 €.

Por Agustina Atrio



La escritora y docente Edurne Portela recibió en 2021 un archivo con la información de una mujer nacida en Oiartzun en 1895, María Josefa Sansberro. Según los papeles, esta mujer había sido, en la primera mitad del siglo XX, divorciada, administradora de un hotel, contrabandista, mugalari, esposa por segunda vez, madre adoptiva, miembro de la Resistencia Francesa al nazismo y presa política. Con esa información en las manos, Portela se dio al ejercicio de imaginar a Maddi, un ejercicio de ficción y de memoria.

La Maddi de Portela es la narradora en primera persona de la novela. Su voz es optimista pese al rechazo que experimenta al llegar a regentar un hotel en la frontera entre Francia y España; por divorciada no la dejan comulgar pero ella sigue asistiendo a las misas, donde la gente del pueblo comenta por detrás suyo mentiras sobre cómo llegó a obtener su trabajo. Aunque la antipatía de gran parte de los habitantes es notoria, Maddi logra con su carácter y honradez hacerse su pequeño círculo.

A partir de algunos de sus contactos, se introducirá en el contrabando de alimentos y objetos, algo que ayudará a la economía inestable del hotel, y luego, cuando la situación política a ambos lados de la frontera se complejice, Maddi será mugalari. En los años treinta, ella y sus redes pasarán gente que huye de la Guerra Civil Española a Francia para, en los cuarenta, hacerlo en sentido contrario cuando soldados, detractores y judíos son pasados de Francia a España, país que esperan atravesar sin ser encontrados y devueltos por los fascistas. La historia cambia, junto con las direcciones del tránsito de información y de personas, pero las fronteras se mantienen.

Estas no son las únicas fronteras que Maddi debe atravesar y a las que alude el título de la novela. Desde el inicio del libro, Maddi nos cuenta cómo atravesó diversos límites por el hecho de ser mujer: al escapar del caserío donde la esperaba la misma vida ardua que a su familia Maddi cruza una primera frontera en busca de otro destino. Al descubrir que este no era el matrimonio ni la maternidad, Maddi sigue atravesando confines, divorciándose, viajando sola, consiguiendo un trabajo importante y realizando por las noches sus otras ocupaciones secretas. Y hacia el final del libro, cuando Maddi es descubierta por los alemanes que ocupan su hotel, y es deportada, deberá atravesar una y otra vez las fronteras del horror, de lo que es humanamente posible y concebible.

El libro, que hasta entonces nos condujo guiados por una narración optimista, llevadera y con unos cuantos momentos de suspense, cambia de tono cuando comienza el largo camino de traslado a los campos de concentración y ya no hay optimismo posible para Maddi. Pero a pesar de la angustia del final, vale la pena leerlo “porque imaginar a Maddi es un acto político, es celebrar su paso por este mundo, es insuflar con vida las palabras del archivo y de los testigos ya desaparecidos, es dar a esas palabras rostro, voz, subjetividad y cuerpo, es construir un lugar hospitalario donde pueda reposar su memoria”. (p.242).

Maddi y las fronteras es una novela con una voz narradora entrañable que nos sigue acompañando tiempo después de haber cerrado el libro.

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