Editorial

Cobarde espantada de Sánchez de la entrega del Premio Cervantes

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Lunes 24 de abril de 2023

En teoría, Pedro Sánchez no tiene compromiso alguno que justifique su espantada del acto de entrega por el Rey del Premio Cervantes al poeta venezolano Rafael Cadenas. No figura un solo acto político o presidencial en las respectivas agendas oficiales. Sencillamente, hasta que Moncloa invente algo, que lo hará, el presidente del Gobierno estaba obligado institucionalmente a asistir a la entrega del galardón por parte de Felipe VI al considerado, según el Jurado presidido por el Ministerio de Cultura, el mejor escritor en español del año 2022.

Sánchez elude asistir sin importarle mostrar su desdén al protocolo institucional en un acto presidido por los Reyes. Y lo hace solo por el pavor a ser abucheado sonoramente, mientras Isabel Díaz Ayuso es aclamada, como ocurre cada año en los alrededores del Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. Simplemente, está aterrado de que le partan la cara en público.

La solemne ceremonia, que organiza oficialmente el Gobierno, se celebra cada año como un homenaje de España a la literatura, al libro, a la lengua española. Tiene una importancia que debe mandar en la agenda del presidente como un acto imprescindible. Pero no es un plantón a los Reyes, como dicen algunos. Es un plantón a la cultura, a la institucionalidad y, además, a la valentía personal.

En plena camaña electoral no quiere sufrir más abucheos, pitadas y gritos de “Que te vote Ttxapote”. De ahí, que mientras Feijóo y los demás candidatos, también los socialistas, pisan la calle en sus campañas y celebran actos al aire libre, Pedro Sánchez solo organiza sus mítines en lugares muy acotados, en escenarios interiores y muy filtrados. En general, solo pueden acudir los militantes. Esos militantes que utiliza como escudo ante los insultos de una gran mayoría de españoles, harta de las delirantes decisiones del Gobierno de coalición. Pedro Sánchez no solo ha perdido la calle. Peor. Para él se ha convertido en un infierno. Allá donde vaya. Por eso, los barones socialistas prefieren que no se adentre demasiado en sus Comunidades. Porque también para muchos militantes, Sánchez representa al peor PSOE de la democracia. Ostenta el récord de lo que parecía imposible. Pero sí. Ha superado a Zapatero. Por eso, se esconde.