El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado que se presentará a la reelección en las próximas elecciones estadounidenses.
En un video titulado Libertad, que comienza con una escena del ataque al Capitolio el 6 de enero, seguida de una imagen de una protesta por el derecho al aborto, Biden afirma que cuando se postuló para presidente hace cuatro años, dijo que el país atravesaba un una batalla por el alma de Estados Unidos. "Y todavía lo estamos. La pregunta que enfrentamos es si en los años venideros tendremos más o menos libertad. Más derechos o menos".
Biden ha elegido este martes para hacer oficial sus intenciones porque justo hoy se cumplen cuatro años desde que lanzó la campaña electoral que le condujo a la Casa Blanca tras derrotar al entonces presidente Donald Trump (2017-2020) en los comicios de 2020. Entonces, Biden también anunció su campaña con un vídeo en el que prometía unir a una sociedad profundamente dividida y salvar el "alma" de la nación, tras cuatro años de Trump en la Casa Blanca.
Esta vez, su mensaje ha seguido unas líneas similares, pero haciendo hincapié en la importancia de "terminar el trabajo" empezado durante su primer mandato junto a la vicepresidenta, Kamala Harris, quien también será su compañera de lista en 2024.
"Se están preparando para eliminar esas libertades fundamentales, reduciendo la Seguridad Social que habéis pagado durante toda vuestra vida mientras reducen los impuestos para los ricos. Dictando las decisiones médicas que pueden tomar las mujeres, prohibiendo libros y diciéndole a la gente a quién puede amar", dijo Biden en su mensaje.
El mandatario, quien con 80 años es el presidente de más edad de la historia de Estados Unidos, llevaba meses diciendo que tiene intención de optar a la reelección.
Biden podría batirse en 2024 con el expresidente de EEUU Donald Trump (2017-2021), al que ya venció en 2020. Trump ha anunciado su intención de competir por la nominación republicana en el proceso de primarias de ese partido pese a que está envuelto en varios líos judiciales y ya ha sido formalmente imputado en una causa penal en Nueva York.
Además de Trump, en el bando republicano hay otros cinco aspirantes: la exembajadora de EE.UU. ante la ONU Nikki Haley, el empresario Vivek Ramaswamy, el exgobernador de Arkansas Asa Hutchinson, el presentador de radio conservador Larry Elder y el empresario Perry Johnson.
Otros políticos conservadores también han insinuado que tienen interés en postularse, como el gobernador de Florida, Ron DeSantis, o el que fuera vicepresidente con Trump, Mike Pence, aunque de momento ninguno ha dado el paso.
En el bando demócrata, Biden parece que tendrá el campo despejado, ya que las grandes personalidades del partido han descartado presentarse y solo cuenta con la competencia de figuras marginales.
En concreto, solo dos figuras han declarado su intención de competir por la nominación demócrata: el abogado medioambiental y activista antivacunas Robert F. Kennedy, sobrino del presidente John F. Kennedy (1961-1963), y la autora de libros de autoayuda Marianne Williamson.
El Comité Nacional Demócrata respalda plenamente a Biden y ya ha dicho que no tiene previsto organizar debates de primarias. De hecho, el Comité Nacional Demócrata ha cambiado el calendario de primarias a medida de los deseos del mandatario, dando prioridad a Carolina del Sur, donde Biden resurgió en 2020, tras sonadas derrotas en Iowa y Nuevo Hampshire, que eran tradicionalmente los primeros estados en votar.
Biden intentó sin éxito hacerse con la nominación presidencial demócrata en 1988 y 2008. Ese año, el candidato demócrata y posterior presidente Barack Obama (2008-2017) eligió a Biden como vicepresidente y ambos se hicieron con la victoria en las elecciones de 2008 y en las de 2012.