'Míchel' Sánchez quiere que el Manchester City gane esta edición de la Liga de Campeones, aunque es madrileño y nacido para el fútbol en el Rayo Vallecano. El motivo no es otro que su actual trabajo en Girona. Se ha convertido en el artífice del ascenso del club catalán y está muy cerca de lograr los 42 puntos que entiende como la frontera de la permanencia. Y todo eso lo ha logrado gracias a que el City Football Group le ha elegido para comandar el 'filial' de los 'Citizens' en España. A los mandos del proyecto están Ferrán Soriano y Pere Guardiola, mano derecha y hermano de Pep, respectivamente. Los petrodólares han confiado su estilo de juego al preparador capitalino y éste está correspondiendo con creces. En 2023 sólo ha perdido ante Barcelona y Atlético.
El Real Madrid visitó este martes Montilivi con la intención de seguir en ritmo competitivo, ahora que la temporada destapa su tramo trascendental. Más lejos que nunca del título liguero -tras la victoria del Barça ante el Atlético en el Camp Nou-, Carlo Ancelotti reflejó su voluntad de alimentar la inercia -llegaban tras cuatro victorias consecutivas- desde la alineación titular. Con Benzema, Courtois, Alaba, Ceballos y Mendy en casa, recuperó a Kroos, Modric y Carvajal, dio la alternativa a Asensio y a Rodrygo y, además, insistió con Fede Valverde y Vinicius. Discutible manera de repartir esfuerzos y establecer rotaciones del italiano a estas alturas de curso. Y en esa rueda se volvió a quedar fuera Tchouaméni, su único mediocentro defensivo.
Parece que ha cundido en 'Carletto' el optimismo ofensivo que le ve colocar a Kroos como único pivote. Esa apuesta, lógica cuando hay que remontar, desequilibra al esquema cuando se enfrenta a bloques contragolpeadores. En esta tarde lo sufrió el germano y lo disfrutó 'Taty' Castellanos. El argentino amortizó las transiciones a las que se entregaron los locales -le regalaron el 70% de posesión a los merengues- y selló un doblete ya en el primer acto. Abrió la cuenta en el minuto 12, cabeceando a la red un centro de Miguel Gutiérrez, guinda a una circulación fulgurante regada por el talentoso Rodrigo Riquelme. Y en el 24, 'Taty' pintó una obra exótica: ganó el cuerpeo a Militao en un pelotazo y resolvió ante la salida de Lunin.
Se descubrieron los visitantes muy cuesta arriba a pesar de controlar el balón y la iniciativa. Le dieron de su propia medicina, aunque en el primer minuto Rodrygo -inocuo como 'falso 9'- rozara el tanto en un taconazo que sacó bajo palos Juanpe. El meta Gazzaniga tuvo trabajo pero no demasiado antes del descanso, salvo en un latigazo cruzado de Fede Valverde y un centro-chut del grisáceo Nacho. Modric tomó las riendas con carácter y el peligro madridista pasó, una vez más, por Vinicius. El regateador brasileño se las tuvo con Santi Bueno, fue amonestado por protestar -visiblemente desquiciado- y amenazó con su desborde. Sufrió alguna entrada peligrosa, pero volvió a encarar.
En el 23 sentó a tres rivales y cedió para que Rodrygo mandara su disparo a las nubes; y en el minuto 34 cabeceó picado un centro delicioso del intermitente Asensio, para el 2-1. Esta versión descarrilada de 'Vini', que se circunscribe, de momento, a las competiciones nacionales, no le beneficia ni a él ni a su equipo. Sin embargo, su delegación le necesita para desatascar muros como el que se le presentó en esta fecha. Un cierre ordenado liderado por Oriol Romeu, que lee y barre con eficacia lo que bordea su área. Eso sí, el sistema gerundense también sabe jugar muy bien con pelota. Y ahí destacan Riquelme y Viktor Tsygankov, talento fino ucraniano que guiaba al Dinamo de Kiev hasta que Rusia invadió su país. Es el fichaje invernal perfecto para la idea de 'Míchel'.
Tanto se mimetizan Girona y City -amén de la cesión de futbolistas y la imposición del libreto- que el lateral Arnau Martínez fue segundo mediocentro en la salida de balón, tal y como experimenta Guardiola en Mánchester con John Stones o Kyle Walker. Presumiblemente, esa argucia se va a presentar en el Bernabéu en la ida de la semifinales europeas -9 de mayo, 21:00 horas-, si bien en Chamartín se encontrará el Madrid más presión rival que la sufrida en esta 31ª jornada liguera. Y, por supuesto, comparecerá el temible Erling Haaland. Quizá, esta es la gran diferencia con respecto al desafío de este día, aunque 'Taty' Castellanos festejara un hat-trick magnífico en la primera jugada de la reanudación. Yan Couto se escapó ante Nacho y centró para el remate a placer del argentino.
Ese golpe terminó de enviar a la lona al catorce veces campeón de Europa. Ancelotti y compañía se abocaron, de repente, a 45 minutos de sufrimiento. Sin metas por las que pelear, sólo Vinicius batalló contra la disolución del plan inicial de su entrenador -con asistencia a Lucas Vázquez en el 85-. No hubo manera de sostener las sensaciones previas y la catástrofe se selló en el minuto 62, cuando Militao falló por enésima vez y Castellanos prendió el delirio en la tribuna con su póker de goles -ya suma 11 dianas desde agosto, cuando fue cedido del Etihad a Montilivi-. Desastroso el rendimiento del central brasileño y Rüdiger, como demasiadas veces, resultó casi transparente en labores de achique. Camavinga -tocado- y Tchouaméni, los dos correctores oficiales de la plantilla capitalina, entraron con la goleada definida. Sus ausencias le costó al defensor del título un sonrojo grueso. 'Carletto' debería tomar nota. Y los gerundenses certificaron la tercera victoria de su historia ante el Madrid. En este ejercicio han empatado en Can Barça y Concha Espina y han ganado al coloso madrileño. No está nada mal.