Los Heat remontaron 16 puntos de desventaja en el cuarto período y castigaron a unos Bucks muy lejos de su nivel habitual, que encadenaron una serie interminable de errores, culminados en la última jugada, cuando Grayson Allen no tomó el último tiro al no enterarse de que el tiempo se acababa. Miami, que vivió una temporada regular con más bajos que altos, recuperó nivel en la postemporada, con una defensa rocosa y un líder imparable como Butler. Le apoyó un Bam Adebayo protagonista con un triple doble de 20 puntos, diez rebotes y diez asistencias y un Gabe Vincent de 22 puntos y cuatro triples.
Los Bucks ya empezaban a pensar en el sexto partido, que se disputaría el viernes en Miami, cuando sumaban 16 puntos de ventaja al acabar el tercer cuarto, pero se atascaron por completo. Giannis Antetokounmpo acabó con 38 puntos, veinte rebotes y tres asistencias, pero se le atragantaron por completo los libres. Acabó con un modesto diez de 23 que le pasó factura a los Bucks.
Los Golden State Warriors dieron este miércoles un importante golpe en la mesa al ganar a domicilio a los Sacramento Kings (116-123), con lo que el viernes tendrán en su cancha la opción de cerrar su clasificación para las semifinales del Oeste (2-3). Stephen Curry (31 puntos y 8 asistencias) fue el faro de unos Warriors muy concentrados, serios y completos en todos los frentes.
Así, la gran labor colectiva de los vigentes campeones de la NBA (33 asistencias de todo el equipo para 50 canastas) tuvo también como puntales a Klay Thompson (25 puntos), Andrew Wiggins (20 puntos) y, especialmente, a un Draymond Green multiusos y tremendamente efectivo desde el banquillo (21 puntos y 7 asistencias) y a un Kevon Looney otra vez gigantesco en la pintura (22 rebotes, 7 de ellos ofensivos, además de 7 asistencias). El triunfo en Sacramento para los de Steve Kerr resulta especialmente valioso ya que en la temporada regular fueron un equipo penoso fuera de casa (11-30) pero muy sólido en San Francisco (33-8).
En los Kings, De'Aaron Fox, en su primer partido tras fracturarse el índice de la mano izquierda, jugó con una tablilla para proteger su dedo lesionado y consiguió 24 puntos (9 de 25 en tiros, 3 de 10 en triples), 7 rebotes y 9 asistencias. Malik Monk y Domantas Sabonis sumaron 21 puntos por cabeza en unos Kings obligados ahora a ganar dos encuentros seguidos y que esta noche empezaron de maravilla en el triple (8 de 12) y se estrellaron en los tres últimos cuartos (2 de 22).
Los Grizzlies ganaron en la noche del miércoles a los Lakers por 116-99 y forzaron el sexto partido de su serie de los playoffs gracias a la actuación de Desmond Bane y Ja Morant, que aportaron 64 puntos para su equipo. Los Lakers fueron incapaces de rematar a los Grizzlies. Tendrán una nueva oportunidad el viernes en Los Ángeles, ante su público. Pero de momento, los Grizzlies han dejado la serie en un 3-2 a favor del equipo angelino gracias a la actuación de Bane y Morant, que tuvieron estadísticas similares.
Ambos con un doble-doble. Bane de 33 puntos y 10 rebotes, más cinco asistencias. Morant de 31 puntos y 10 rebotes a los que sumó siete asistencias. Jaren Jackson Jr. también consiguió un doble-doble de 18 puntos y 10 rebotes. Y el español Santi Aldama, en los casi 14 minutos que jugó, tuvo una actuación destacada, con siete puntos, cinco rebotes y tres asistencias además de un robo. Por su parte, el controvertido Dillon Brooks sólo hizo ocho puntos tras 15 lanzamientos a canasta. Y lo que fue peor, los Lakers hicieron evidente su falta de respeto por el jugador de Memphis al que en muchas ocasiones le dejaron tirar con total libertad para ver como fallaba de forma repetida.
Los Lakers tuvieron en el veterano Anthony Davis su mejor jugador. Incansable durante todo el partido, el pívot concluyó la noche con un doble-doble de 31 puntos y 19 rebotes tras jugar 35 minutos. Su compañero LeBron James consiguió también un doble-doble de 15 puntos y 10 rebotes. Pero James sólo tuvo un 29 % de acierto de tiros de campo y un 11 % en triples, de los que intentó nueve y sólo anotó uno. D'Angelo Russell anotó 11 puntos y 10 asistencias mientras que Austin Reaves sumó 17 puntos, ocho rebotes y seis asistencias.
Los New York Knicks cerraron este miércoles su clasificación para las semifinales del Este tras eliminar por 1-4 a los Cleveland Cavaliers, pero perdieron por lesión a un Julius Randle que se torció el tobillo izquierdo en el segundo cuarto y que ya no regresó a la pista. Esta es la primera vez que los Knicks ganan una eliminatoria de los playoff desde 2013, cuando cayeron ante los Indiana Pacers en las semifinales de conferencia. Los Knicks (quintos en el Este) fueron a lo largo de la eliminatoria muy superiores a unos Cavaliers (cuartos) que no pudieron explotar el factor cancha a su favor y que cierran de forma decepcionante sus primeros playoff con Donovan Mitchell.
La única mala noticia para los neoyorquinos este miércoles fue la lesión de Randle. Con poco más de un minuto para el descanso, el pívot trató de taponar un tiro de Caris LeVert y se torció el tobillo izquierdo al caer sobre el pie del jugador de Cleveland. Randle, con gestos de dolor, tardó en levantarse y posteriormente se fue cojeando al vestuario. Aunque los Knicks dijeron que era "duda" para volver, Randle no regresó a la cancha en la segunda mitad y en el último cuarto se le vio en el banquillo visitante ya vestido de calle. El tobillo izquierdo es el mismo que se torció en el tramo final de la temporada regular y que le obligó a perderse los últimos cinco partidos antes de volver a la pista para el primer encuentro de esta serie ante los Cavaliers.
Con la intención de clausurar la primera ronda cuanto antes, los Knicks vencieron en este quinto partido a los Cavaliers por 95-106 controlando el duelo de principio a fin y con gran autoridad. Seis jugadores de los de Tom Thibodeau superaron los 10 puntos con Jalen Brunson (23 tantos) y RJ Barrett (21 puntos) como máximos anotadores. También resultaron fundamentales Immanuel Quickley saliendo desde el banquillo (19 puntos) y un Mitchell Robinson gigantesco bajo los aros (13 puntos y 18 rebotes, 11 de ellos ofensivos). Precisamente la lucha por el rebote fue una de las parcelas en las que los Knicks cimentaron su triunfo con un dominio brutal (62 para los de Nueva York con 17 de ellos ofensivos frente a los solo 35 en total de los Cavaliers).