Traducción de Juan Manuel Salmerón Arjona. Tusquets. Barcelona, 2023. 184 páginas. 17,90 €. Libro electrónico: 8,99 €.
Por Yolanda Alonso Herranz
La guerra de Indochina, uno de los conflictos modernos más prolongados (1946-1954) y a la par más desconocidos del siglo XX, en donde dos grandes potencias mundiales, Francia y Estados Unidos, fueron derrotadas por el pueblo vietnamita, centra la atención de Éric Vuillard (Lyon, 1968), autor de otras celebres obras como, por ejemplo, “Tristeza de la tierra” (2014), “14 de julio” (2019) o “La batalla de Occidente” (2019).
Los franceses llegaron a Saigón a finales de 1945 comenzando un atroz enfrentamiento contra los vietnamitas en la expansión colonial de las distintas fuerzas occidentales para controlar el sudeste asiático. Así, el escritor francés, a través de escenas muy concretas y perfectamente evocadoras como la descripción de la visita de un inspector de trabajo a las plantaciones en Indochina, nos sumerge en una lectura rápida y frenética de los episodios históricos donde se suceden las diversas reuniones de la Asamblea francesa y las deliberaciones sobre el discurrir del conflicto. De forma magistral relata las intervenciones del poder francés: Édouard Herriot, presidente de la Asamblea en el año 1950; Frédéric-Dupont, uno de los mayores alentadores de la guerra; Pierre Mendès, primer ministro entre 1954-1955 quien abogó por la necesidad de buscar la resolución acordada del conflicto, entre otros.
Desde esta perspectiva, “la consecución de los objetivos en Indochina por medio de la fuerza, debía dar lugar a victorias rápidas” (p.45) pero resultó todo lo contrario, obligando a Estados Unidos a entrar en guerra. El autor ahonda en el periplo internacional del militar De Latrre de Tassigny defendiendo la causa de Indochina a la par del denominado mundo libre (p.69 y ss.). En este sentido, el recorrido histórico perfectamente pautado por Vuillard, nos permite comprobar y casi de forma estrambótica la cadena de intereses que rodearon al conflicto de Indochina, distintas situaciones que hacían necesaria la continuidad del conflicto colonizador, pues “cuando uno va de rendición en rendición, va a la catástrofe” (p.67).
En el trasfondo de la obra encontramos la posición del Banco de Indochina: “se alentó la guerra y había seguido cumpliendo con la misión de poder, proteger los fondos, aumentar los activos y seguir ganando dinero”. De este modo, encontramos la referencia a la especulación ínsita en la peor de las imaginaciones, el desarrollo y prolongación de una cruenta guerra en Indochina, convirtiéndola en una situación desastrosa a nivel internacional.
Con todo ello, en Una salida honrosa, el autor nos ofrece la difícil resolución del conflicto, se necesitaron treinta años para su finalización (p.173), Estados Unidos abandonó Vietnam en 1975. Es lícito entender y defender que hay muchas maneras de abandonar un país en guerra, unas más honrosas que otras y en este sentido, Éric Vuillard elige una forma muy particular de relatar la historia, el colonialismo, el supremacismo, el poder del interés económico, el coste de una guerra y, en definitiva, la forma en que Francia abandonó Indochina arroja luz sobre los distintos conflictos ocurridos en el siglo .XX y, sobre todo la manera en la que Estados Unidos salió de Afganistán.