Lunes 20 de octubre de 2008
Algunos miembros del Partido Popular se preguntan si Rajoy actúa con la agilidad precisa ante cada movimiento estratégico de Zapatero. El último caso, la reunión discreta con los editores de las grandes empresas de medios, en la que el presidente del Gobierno llevó a su terreno a sus interlocutores en relación con los planes para abordar la crisis.
Frente a esto, Rajoy (que respaldó a Zapatero en las medidas de choque) sólo ha utilizado la vía de las comparecencias públicas para explicar su negativa a apoyar los Presupuestos del Gobierno, hecho que, aunque esté avalado con sólidas razones, no queda reflejado con la misma eficacia que la llamada de Zapatero a un apoyo "patriótico" a las Cuentas públicas.
El resultado ha sido el previsible: acusaciones a Rajoy de intransigencia, y bombo y platillo para las propuestas socialistas en las que aseguran que "generosamente" apoyarán los presupuestos municipales y autonómicos de los enclaves gobernados por el PP.
Los Presupuestos pueden ser desastrosos, pero el Gobierno los está vendiendo hábilmente como una cuestión de supervivencia nacional.
De resultas de este debate, lo que queda es una herida abierta entre el PP y UPN, una alianza tácita entre los editores y Zapatero y un aislamiento mediático de Rajoy. Además, por supuesto, de una entrega cuantiosa al PNV y al BNG por parte de Zapatero para recabar los votos decisivos para la aprobación presupuestaria.
Una vez más, en el PP hay inquietud por la política de comunicación de ese partido.