Opinión

Presupuestos sin discusión

Román Cendoya | Lunes 20 de octubre de 2008
La decisión de Zapatero, en el Consejo Territorial del PSOE, de apoyar sin discusión los presupuestos en todas las instituciones donde no gobiernan, “sean del color que sean”, en absoluto es una medida contra la crisis. Es una improvisación, motivada por la cesión, y un intento de ocultación de la realidad. En política dar “cheques en blanco” es un ejercicio de irresponsabilidad suficiente para inhabilitar políticamente al responsable de la medida. La decisión de Zapatero puede arrastrar al PSOE a apoyar la prevaricación y la corrupción que otras agrupaciones políticas puedan cometer a través de los presupuestos. Zapatero utiliza la crisis de manera partidista para sacar rédito político. En Zapatero no existe la generosidad política. Tampoco la ignorancia política. La decisión propuesta por Zapatero refleja su cobardía y maldad. Una vez más, como en la negociación política con ETA, todo el partido se convierte en cómplice y nos cuentan, adornando la estrategia, que algunos líderes territoriales que están en la oposición se han sentido molestos.

La realidad es que Zapatero ha comprado con doscientos millones de euros, de todos los ciudadanos, el apoyo de los nazionalistas vascos y gallegos a sus irreales y extemporáneos Presupuestos Generales del Estado. Doscientos millones es la parte pública del acuerdo. El lado oscuro de la negociación es que Zapatero, además, ha asumido apoyar sin discusión, los presupuestos de Ibarretxe. Zapatero da su respaldo total, sin discusión, a unos presupuestos que subvencionan millonariamente a los familiares de presos de ETA y nada a las víctimas del terrorismo. Zapatero apoya, sin discusión, unos presupuestos con partidas que promueven y apoyan el proyecto secesionista de Ibarretxe. Zapatero, en principio, había decidido apoyar, sin discusión, los presupuestos de todos los ayuntamientos gobernados en minoría por la ilegalizada ANV. La grandilocuencia de la supuesta generosidad y responsabilidad, “sean del color que sean” suponía apoyar sin discusión los presupuestos de la ilegalizada ANV. Para no reconocer que ha cedido ante Ibarretxe casi se le cuelan los de ETA. ¿Alguien cree que apoyar a los presos de ETA y el soberanismo de Euskadi ayuda a los españoles a paliar la crisis? Zapatero quiere usurpar el legítimo debate democrático convirtiendo la política en algo totalitario.

Zapatero es un cobarde incapaz de explicar a los españoles que su debilidad política le lleva a ceder en todas estas cuestiones. Zapatero denominó como “proceso de paz” a la negociación política con los terroristas. A la cesión al nazionalismo y al filoterrorismo económico lo define como “estar al frente de la situación de crisis y hacer política con mayúscula”. Además, sigue mintiendo a los ciudadanos cuando afirma que “no hacemos esta propuesta condicionada a nada, es nuestra decisión desde el sentido de la responsabilidad”. Hay que ser caradura. Cuando se cede no se puede exigir nada. Y a ceder lo llama responsabilidad. El PNV, sabiendo de la debilidad intrínseca de Zapatero y de su falta de principios, mantuvo hasta el último segundo la tensión suficiente para arrancar a Zapatero no sólo esos millones de euros, sino la transferencia del I+D+i que debilita al Estado Español y la aprobación de los presupuestos de Euskadi.

Rajoy se equivoca cuando dice que el PNV y el BNG apoyan unos “presupuestos negativos a cambio de unas migajas”. ¿Considera todas las cesiones mencionadas unas “migajas”? ¿Si en vez de “migajas” hubieran obtenido miles de millones le parecería justificado el apoyo? Sería deseable que el Presidente de la oposición tuviera un poco más de perspectiva política.

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