Bruno Pérez ha tenido el acierto de desmenuzar en el diario ABC lo que el Gobierno de Pedro Sánchez cuesta a los españoles. Las cifras agobian. No hay contención ni cautelas frente al despilfarro. La conclusión del periodista es que Pedro Sánchez ha engrosado un Gobierno que nos cuesta 50 millones más que el de Mariano Rajoy.
Entre los años 2013 y 2017, Mariano Rajoy gastó por altos cargos y personal eventual, 521 millones de euros; Pedro Sánchez, entre 2018 y 2022, derrochó por los mismos conceptos 654 millones. La escalada se explica por la macroestructura de 22 ministros del Gobierno y por la crecida salarial en 2018, nada menos que del 13%.
Si a eso le sumamos los aviones privados, los helicópteros superpumas, los hoteles suntuosos, los copiosos banquetes y los viajes gratis total, muchas veces de puro turismo, se comprenderán las altas cifras cosechadas. No es que Mariano Rajoy fuera austero, es que Pedro Sánchez no ha reparado en gastos y se ha entregado al despilfarro y la suntuosidad. Durante sus seis años de mandato presidencial, Mariano Rajoy solo tuvo dos aumentos salariales en 2016 y 2017. En su primer año en Moncloa, Pedro Sánchez se aumentó en cuatro ocasiones el sueldo, así como el de sus ministros y asesores. Según los Presupuestos Generales del Estado 2023, el sueldo del presidente del Gobierno, prebendas y bicocas apartes, superará los 90.000 euros frente a los 79.000 de Mariano Rajoy.
Núñez Feijóo ha anunciado que si en el próximo otoño abre los portones del palacio de la Moncloa y se convierte en presidente del Gobierno eliminará entre siete y nueve ministerios. Se trata de un excelente anuncio. El Gobierno elefantiásico de Pedro Sánchez no solo resulta innecesario sino en muchos aspectos contraproducente.