Cultura

Feria de San Isidro: Diego Ventura, indiscutible líder del rejoneo

(Foto: Efe).

TOROS

Inés Montano | Domingo 14 de mayo de 2023

La cuarta tarde de San Isidro ha sido intensa, llena de matices. Dos ejemplares de María Guiomar Cortés de Moura fueron enchiquerados para el regreso de Diego Ventura. Sevilla y Madrid no podían mantener más su veto al jinete sin caer en el más absoluto descrédito. Un cuarteto de Montalvo aguardaba a Paco Ureña y a Ginés Marín. De nuevo, los toros en vez lucir el pelaje, lucieron suciedades.

A Diego Ventura, como a todos los grandes, se le exigió el máximo, y él se lo dio, pero, ay, el público que llenaba los tendidos estuvo apático y no apreció su esmerada obra. Su lote ha permitido el lucimiento. Ambos toros perseguían las cabalgaduras dando vueltas al ruedo. Giraldino (1º 11/18) colaboró en la faena aportando la emoción. Con un rejón de castigo, Ventura empezó con las banderillas por ambos pitones: de poder a poder, al quiebro, todas reunidas y bien ejecutadas, llevando al toro asido al caballo. Nada de largas galopadas para perder el tiempo, tampoco de clavar por detrás y a traición. Un par a dos manos, soltando las riendas de Lío, y tres rosas montando Guadiana han sido para levantar del asiento al respetable. Y por todo esto recibió una mera ovación. El maestro del rejoneo se dio cuenta de lo sucedido y al lidiar a Giraldito (4º 2/19) estableció un diálogo con los tendidos. Hizo un gran despliegue de doma, de adorno acertado y medido, y del saber querencias del toro. El resultado: un trofeo, un gallo y una ovación.

Paco Ureña ha devuelto el relieve a los quites respondiendo a las chicuelinas de Ginés con gaoneras ceñidas. Buena brega de Curro Vivas ahorrando capotazos en el segundo tercio. Ureña, con los pies bien clavados en el suelo, hizo una faena sin perder ni un paso en la cara del toro. No exagero si digo que es la primera faena hecha cargando la suerte en vez de dar un pasito atrás. El toro perdía empuje quitando ligazón a las series. Una estocada entera con derrame, caída y algo trasera. Aún así tarda en rendirse.
Al salir Tomatino (5º 12/18) algunos listos con pañuelos verdes han demostrado su analfabetismo: miden al toro con la romana sin más. Si sale un cunero gordo, se quedan a gusto. El astado tenía un peligro sordo, reservón, recortó los terrenos a los rehileteros desplazando a toda la cuadrilla hacia las tablas. Ureña trató de abordarlo por ambos pitones, hizo buenos pases con la derecha, pero el marrajo, de mucho sentido, se paraba al acabar cada muletazo y observaba. Estocada entera.

Ginés Marín saludó a Sosegado (3º 4/19) con muletazos aseados, pero destroncadores. El montalvo se vengó de todo, incluida la vara bien fuerte, y realizó una faena a Ginés Marín cambiándolo de terrenos según su querencia. Ginés daba pasos para atrás sin intentar dominarlo. Naturalmente, al cansarse ya de tanto correr detrás del diestro, se paró y no acudió más. Ha sido fulminado por el estoque trasero y entero. Con Rebujín (6º 11/18) Ginés cortó un trofeo. Se lo aliñó mejor que al anterior, sobre todo, por el lado derecho. Por el otro pitón, al natural, perdía muchos pasos, no llegó a ajustarse. Aguantó firme varios parones y remató la tarde con buena estocada.