Opinión

Europa geopolítica global

TRIBUNA

Juan Carlos Barros | Martes 16 de mayo de 2023

¿Hay hoy en la Unión Europea una dimensión real geopolítica global cuando muestra ella su ser occidental al exterior ya esté éste o no en el este, o es solo lo exterior una apreciación preconceptual anterior en la regulación?

Uno, meramente, fue el frente original constituido, frente por frente, pero por una organización multifacética que encarnaba en si lo mejor que en ella se convenía y acordaba y lo presentaba en el exterior, sea ya total sea en cantidad menor, séanlo sus instituciones o séase posterior el día de Europa por la difusión que no llegó a legislación.

Pero en la Unión lo exterior representativo no equipara a simbólico como no lo hace, a su vez, la bandera europea de las doce estrellas que solo funcional ni es de estado por la misma razón, sino que cuando la adoptó ahí se acabó la confusión sin que presentare ya contraposición o aproximación.

En el Tratado de Lisboa no hubo continuidad, no se incluyeron los símbolos previstos en la Constitución Europea, aún pese a eso contuvo el texto una declaración en el anexo donde dieciséis de los veintisiete miembros dijeron que para ellos lo simbólico seguía siéndolo como perteneciente a la ciudadanía pertinente y relativa.

Si en su representación, pues, la Unión no es global sino parcial, con lógica hermenéutica lo será igual en lo exterior para unos si y para otros no. Redundancia no faltará en la finalización, pues, ya bien sea por perpetuidad o no, háyalo en la concepción.

Por lo demás, a esa representación geopolítica global, incluida o no en la segunda la anterior, en todo caso le queda como reflejo hacia adentro la reconstrucción, los planes quinquenales para los cambios estructurales de los candidatos nominales.

¿Qué pasa en la Unión para que ceda a los miembros que departen cuando ella se expande sin que se aprecie al menos la fuerza de la inercia? No obstante, es posible seguir, no hay caso particular, en Europa todo lo parcial es total.

Con la misma naturalidad y tomando como base la misma normativa, lo nuevo no lo desarrolla, sino que lo hace como opuesto sin que lo suponga, menos en apariencia por medio de una imposibilidad de discontinuidad.

Si era lo primero en la organización internacional en Europa occidental mantener la paz, no puede apoyar ahora la guerra y seguir con su esencia idéntica.

No obstante, lo cual, el canciller alemán Olaf Scholz ha dicho en su discurso ante el Parlamento Europeo el día de Europa que "una Ucrania europea es el rechazo más claro que puede haber a la política revisionista, imperialista e ilegal de Putin en nuestro continente". Y añadió que su reconstrucción supondría una oportunidad para Europa de contraponer ese imperialismo.

Pero adoptar tal perspectiva geopolítica entiéndese a duras penas más en el continente sin ser excluyente. Europa carece de istmo, lo que significa ser porción insular, espacio donde gobernar, pero limitado por tierra o por mar. "La guerra entre nuestros pueblos se ha vuelto inimaginable, pero no en todos los países de Europa es real este sueño" dijo igualmente Scholz.

Si alguien pretendiera orientarse en Europa, según Scholz debería dirigirse al mundo entero, que tomado como tal no es geopolítico. Y dijo además que "los países del sur global son nuevos socios cuyas preocupaciones e intereses legítimos nos tomamos en serio".

Lo cual, según él, pertenece a la misma visión de una Europa geopolítica. Lo sustancial es, entonces, global y a la vez geopolítico, y para Scholz Europa debe ahora construir ese perfil.

¿Quién ha dicho que no se puede cuadrar el círculo?