La coalición abertzale, a pesar de haber protagonizado buena parte de la campaña por la inclusión de exetarras en sus listas, ha obtenido más concejales en todo País Vasco que el PNV, y ha sido la clara ganadora de estos comicios, mientras que el PSE ha retrocedido ligeramente, el PP se ha fortalecido y Elkarrekin Podemos ha menguado.
El principal vuelco se ha dado en Vitoria, donde EH Bildu se ha convertido en la primera fuerza y ha relegado a la cuarta al PNV, aunque si se repitiera el pacto PNV-PSE la alcaldía podría ser socialista. En Bilbao y San Sebastián, el PNV sigue siendo el más votado pero en estas dos capitales ha cedido concejales en beneficio de Bildu, aunque en ambas podría gobernar con el PSE.
En las Juntas Generales de Guipúzcoa coalición abertzale ha ganado cinco procuradores y se ha convertido en la primera fuerza política, mientras que el PNV ha perdido tres procuradores, aunque habrá que esperar a los pactos para ver quién es diputado general
Solo en Vizcaya el posible pacto PNV-PSE sería suficiente para gobernar con mayoría absoluta. En Guipúzcoa y Álava tendrían mayoría, pero no absoluta.
El fuerte retroceso del PNV se ha producido tras tres legislaturas en las que ha ganado poder hasta gobernar con comodidad en las tres juntas generales y en las capitales, salvo en Vitoria donde en esta pasada legislatura estaba a falta de un edil para la mayoría absoluta.
EH Bildu, por contra, es el claro ganador de los comicios. Las críticas de partidos como PP y Vox por los 44 candidatos condenados por terrorismo de sus listas y la exclusión hace tres días de uno de ellos, la exetarra Sara Majarenas, al estar todavía inhabilitada no han hecho mella en esta formación. Todo lo contrario, Bildu ha sabido además rentabilizar en Euskadi sus pactos con el Gobierno socialista en Madrid.
El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha comparecido eufórico y ha celebrado esta "noche mágica" para su formación que, según ha dicho, se ha convertido en la "primera fuerza política y municipalista" de Euskal Herria y ha dado el "primer paso" para "un cambio de ciclo" gracias a sus mejores números en todos los ciclos electorales.
Los socialistas han perdido representación en los ayuntamientos, pero a diferencia de su socio, el PNV, han salido mejor parados de las urnas. En las capitales han mantenido su representación y en los parlamentos provinciales han perdido un representante en Álava y dos en Guipúzcoa mientras que han preservado sus 8 junteros en Bizkaia.
Para los populares vascos, estas han sido unas buenas elecciones ya que han ganado un concejal en Vitoria y se han mantenido en San Sebastián. También en las Juntas se han fortalecido con un nuevo procurador en Álava y Gipuzkoa y han conservado los dos que tenían en Vizcaya.
Elkarrekin Podemos por su parte ha caído en todas las instituciones excepto en Bilbao donde ha ganado un concejal. En el conjunto de Euskadi han vuelto a ceder poder y se han quedado con 46 ediles, tras una importante bajada en 2019 "por las crisis internas", como ya entonces reconocieron los morados.
En Pamplona, UPN ha sido la fuerza más votada y ha logrado 9 concejales a los que podría sumar los 2 del PP, mientras que EH Bildu podría sumar ese mismo número al unir sus 8 concejales a los 2 de Geroa Bai y al edil de Contigo-Navarra.
En ese caso el papel del PSN vuelve a ser decisivo, al igual que sucedió en 2019 cuando su candidata decidió votarse a sí misma y Navarra Suma accedió a la alcaldía.