Este anuncio se produce después de que treinta militares de ese operativo resultaran heridos tras intervenir para contener las violentas protestas de los serbios del norte de Kosovo, que se niegan a aceptar la autoridad de los alcaldes de cuatro municipios donde son mayoría.
"Hemos decidido desplegar 700 soldados más de las Fuerzas de Reserva Operativa para los Balcanes Occidentales", declaró Stoltenberg en una rueda de prensa junto al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre.