El titular de este artículo es breve y resume lo que va a suceder en la archidiócesis de Madrid, pues aunque no es oficial todo indica que el Papa aceptará en breve la renuncia del cardenal Carlos Osoro, como arzobispo de Madrid y el nombramiento de José Cobo, obispo auxiliar de la diócesis, como nuevo titular de la misma.
El cardenal Osoro presentó la renuncia al Papa cuando el 16 de mayo de 2020 cuando cumplió 75 años y todo parecía que el Pontífice iba a prolongar su mandato dos años más, pero la propia insistencia del cardenal ha hecho que el Pontífice acepte la renuncia y nombre al obispo Cobo, tras la presentación por parte del Nuncio de varias ternas que, según noticias que nos llegan de Roma, no eran del total agrado de FRANCISCO, pues en las mismas iban nombres que podrían representar ciertas luchas entre las diferentes sensibilidades que hay en la Iglesia particular española, por lo que el Papa habría optado por un hombre que conoce muy a la diócesis madrileña y próximo al cardenal Osoro, que a pesar de las presiones de algunos, ligados a sectores conservadores, ha salido indemne del espinoso tema de “las Fundaciones”.
José Cobo es natural de la localidad jienense de Sabiote, tiene 58 años, lo cual indica que tendrá un pontificado en Madrid de casi dos decenas de años, lo que le permitirá hacer una gran labor. Monseñor Cobo se licenció en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid en 1988 y ese mismo año entró en el Seminario Conciliar de Madrid, donde realizó sus estudios eclesiásticos de Teología y de Moral en el Instituto Redentorista de Ciencias Morales entre 1994 y 1996 vinculado a la Universidad Pontificia Comillas. El 23 de abril de 1994 fue ordenado sacerdote, quedando incardinado en la Archidiócesis de Madrid, donde ha ejercido diferentes tareas como viceconsiliario de Hermandades del Trabajo, vicario parroquial y arcipreste de San Leopoldo, párroco de San Alfonso María Ligorio, arcipreste de Nuestra Señora del Pilar de Aluche-Campamento, miembro de la Comisión Permanente del II Sínodo diocesano de Madrid y del Consejo presbiteral. El 29 de diciembre de 2017, el Papa le nombra obispo auxiliar de Madrid junto a los entonces sacerdotes Santos Montoya y Jesús Vidal Chamorro.
Ahora solo falta esperar a que la noticia se confirme y que esta sea la que inicie un camino acertado para archidiócesis madrileña, que ha vivido un gran pontificado de Carlos Osoro, a pesar de los que han tratado de quebrar la buena voluntad del cardenal.
Una buena voluntad que la Iglesia española sigue mostrando en el espinoso tema de los abusos sexuales, pues el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, monseñor César García Magán ha abierto la jornadas “Protección de menores: seguimos caminando”, en las que se presentó la Instrucción de la Iglesia española sobre los abusos. García Magán ha sido, como siempre, muy claro: ”Somos un pueblo avergonzado, pero esperanzado. No nos cansaremos de pedir perdón, pero tampoco de atender a las personas que sufran esta lacra, en cualquier lugar, ni de poner los medios para que la Iglesia sea cada vez más un lugar seguro para niños y jóvenes”. El secretario general de la CEE fue mucho más rotundo de lo habitual: “Miembros de esta Iglesia han dañado a miembros de la Iglesia y de la sociedad, en su vulnerabilidad e inocencia más absoluta. Sentimos dolor y vergüenza”.
Más claro, agua.