"Yo lo último que quiero es engañar al barcelonista", ha asegurado este jueves Xavi Hernández al ser preguntado por la veracidad del posible regreso de Lionel Messi al Barcelona. "La ilusión con Leo se ha generado porque yo he hablado mucho con él. Nos hacía mucha ilusión a todas las partes, el primero era él, pero las circunstancias no se han dado", ha señalado. En la tarde de este miércoles Jorge Messi, padre del siete veces Balón de Oro, telefoneó al Camp Nou para comunicar la ruptura de las conversaciones. Al final del día el Inter de Miami proclamaba la oficialidad del fichaje del genio argentino. Y el socio azulgrana confirmó un nuevo fracaso de su club.
En la resaca de este evento hay quien se pregunta si lo vivido no ha formado parte de una suerte de 'teatro' escenificado por ambas partes, para demostrar que nadie es el malo de una película que sacó al rosarino de su casa barcelonesa. Llorando. Desde aquel día de agosto de 2021, Joan Laporta se ha empañado en recuperar al zurdo o, al menos, en hacer parecer que quería recuperarlo. Porque ha evitado a toda costa pasar a la historia como el presidente que 'echó' a Messi, después de 20 años -entre cantera y primer equipo- vistiendo de azulgrana. Ahora, visto lo visto, no le queda más remedio que asumir ese infausto papel con el que va a quedar señalado en la posteridad.
Lionel, por su parte, ha reflexionado sobre la posibilidad de volver a la Ciudad Condal casi desde su llegada a París. Así lo ha explicado esta semana: "Fue una etapa muy fea. Llegábamos con la ilusión de cada año, de volver a arrancar a entrenar y los nenes con sus colegios y sus rutinas. Cuando estaba todo para firmar, de la noche a la mañana, no se pudo hacer y me comunican que no es posible y me tengo que ir del club. Tuve que empezar a correr y a buscar equipo, tomar una decisión a la apurada y pasar por todo lo que pasamos que fue duro". "Había quedado un runrún feo. Yo había sido el malo de la película y eso tampoco me gustaba mucho porque no había sido así (...) Tengo un poco de herida por no poder despedirme de la gente como me hubiese gustado", subrayó.
Escuchando esta necesidad del futbolista se entiende el motivo principal por el que ha optado por no esperar a que Laporta vendiera jugadores para hacer hueco a su salario. "Si bien estaba ilusionado, aceptaba los mensajes y las filtraciones con ilusión cuando eran positivos, tampoco me hacía mucha ilusión porque no sabía realmente lo que iba a pasar y siempre recordando lo que me había pasado (en 2021), el decirle a mis hijos y mi familia que íbamos a volver a Barcelona y que después no se dé", ha relatado. No se fía de la palabra de una directiva que le empujó a marcharse cuando parecía que todo estaba resuelto. Este hecho, y el enfrentamiento entre su padre y el dirigente 'culé -en el que mediaron reproches filtrados a la prensa-, ha podido más que los 40 millones de euros por temporada que ha firmado en Florida (en un contrato de tres temporadas).
Preguntado por si cree que esta vez el Barça sí ha hecho todo lo posible por ficharle, se muestra escéptico. "La verdad, sinceramente, no sé si ha hecho todo lo posible o no". "Yo sabía lo que hablaba con Xavi, sobre todo... Ahora se había logrado el permiso de la Liga para poder hacerlo, por lo que se dice, pero no era sólo eso. Faltaban muchas cosas. El club, hoy por hoy, no estaba en condiciones de afirmarme al 100% que podía volver", ha aclarado, antes de denunciar las informaciones falsas que salieron del entorno del palco azulgrana. "Se han dicho tantas cosas, se filtraron tantas cosas, tantas mentiras que se dijeron (...) Hubo muchas cosas que me molestaron, fui acusado durante mi etapa en el Barça. Se dijo que mi hijo lo había pasado mal cuando es todo lo contrario. Mis hijos no se quieren ir de acá (París) por lo bien que están. Cuando se meten con mi familia y empiezan a hablar de cosas sin saber sí me molesta", ha confesado.
La relación de los Messi con Laporta salió de 2021 tocada de muerte -prácticamente no han hablado desde entonces- y no han podido reconstruirla a pesar de las charlas que el futbolista ha tenido con Xavi Hernández desde que éste último asumió el cargo de entrenador del Barça. "Con Xavi sí tengo mucha comunicación, desde que llegó al club mucho más, y muy seguida. Hablamos de la posibilidad de que yo volviese. Estábamos muy ilusionados, comentábamos si realmente quería que volviese, si era bueno para el equipo y para él, y nos manteníamos en comunicación", ha remarcado el jugador argentino. Y ha dejado claro esto: "Lo económico nunca fue un problema para mí ni un obstáculo en nada. Incluso nunca llegamos a hablar del contrato ahora. Se pasó por encima una propuesta, pero nunca una propuesta formal, escrita, firmada, porque todavía no había nada y no sabíamos si se iba a poder hacer o no".
Esta última información no ha gustado nada en la gerencia del Barcelona. Se han apresurado a desmentirla emitiendo un comunicado en el que se refresca la distancia entre presidencia y el mejor futbolista de la historia del club. "El pasado lunes día 5, Jorge Messi, padre y representante del futbolista, trasladó al presidente del Club, Joan Laporta, la decisión del jugador de fichar por el Inter de Miami pese a tener una propuesta presentada por el Barça ante la voluntad expresada tanto por el FC Barcelona como por Lionel Messi de volver a vestir de azulgrana", reza la nota oficial. Vuelven a echar la culpa al argentino.
Quería Laporta disfrutar de los efectos de recuperar al fenómeno Messi para cuadrar las cuentas. En Estados Unidos se habla de un aumento del 1.100% del precio de las entradas a los partidos del Inter Miami desde que se conoció la noticia de su fichaje. En el que podría ser su debut con su nueva camiseta, los precios han llegado hasta los 9.000 dólares por entrada y se espera que las cifras de ventas de camisetas alcancen récords sólo comparables a los firmados por Michael Jordan en su época. Ese efecto, un impacto económico inmediato que ya paladeó el PSG, es lo que se le escapa a un Barcelona penalizado por la manera en la que se fue el argentino en 2021. "Tenía muchas ganas, mucha ilusión de poder volver; pero, por otro lado, después de haber vivido lo que viví y la salida que tuve, no quería volver a estar otra vez en la misma situación", ha repetido el protagonista.
"El club está haciendo un esfuerzo titánico para recuperar esa competitividad que ha tenido el Barça a lo largo de su historia. Y este año estamos en las mismas condiciones que el año anterior o incluso puede ser que peor. Puede que no podamos fichar lo que deseamos, esta es la realidad. La gente nos exige la Liga, la Liga de Campeones, pero no estamos al mismo nivel que otros clubes. No estamos al mismo nivel económico que el City, el Bayern, el Madrid, o la Juventus", ha precisado Xavi, en un mensaje realista dirigido hacia los aficionados que baja el suflé alimentado desde el club. "Yo lo último que quiero es engañar al barcelonista", ha reiterado. Está en medio del cruce de relatos que están manteniendo su jefe y su amigo y leyenda del club. Hay heridas que no cicatrizan con facilidad.