Editorial

Saltan las alarmas por la indignación de Putin tras el éxito de la ofensiva ucraniana

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Lunes 12 de junio de 2023

Después de un año largo de la invasión de Ucrania, Putin prosigue con su criminal guerra para frenar la contraofensiva del Ejército de Kiev. Como es obvio, nadie cree que el dictador del Kremlin tenga intención de llegar a un acuerdo con su enemigo que no pase por mantener el control de los territorios ocupados.

Porque Putin se siente acorralado. El paseo militar con el que pensaba invadir Ucrania en una semana se ha convertido en una sangrienta guerra que parece eternizarse. El Ejército de Kiev no solo resiste. Está recuperando buena parte del territorio perdido gracias a su coraje y al suministro de armas de Occidente. Ucrania acaba de anunciar la liberación de Storozhove en el suroeste de la provincia de Donetsk y cercana a la región vecina de Zaporiyia, en un avance en el que fueron capturados cuatro soldados de la fuerzas rusas, que sufrieron una cincuentena de bajas. Se trata de la tercera localidad recuperada por las Fuerzas Armadas ucranianas en menos de 24 horas, después de que se conociera la liberación de otras dos aldeas, también en la provincia de Donetsk.

El éxito del avance del Ejército ucraniano ha provocado una conmoción en el Kremlin y la indignación del dictador. Aunque se antoja improbable ahora, sólo la salida de Putin del poder puede parar la guerra. El sátrapa ruso mantiene su poder absoluto. De ahí, que hayan saltado todas las alarmas ante el riesgo de que, a la desesperada, emprenda un ataque nuclear. Porque, antes de reconocer su derrota, está dispuesto a morir matando.