El Banco Central Europeo (BCE) decidió este jueves subir sus tipos de interés un cuarto de punto, hasta el 4 %, un nivel no alcanzado desde la adopción del euro, en vista de que la inflación subyacente sigue manteniéndose elevada.
Tras la reunión del Consejo de Gobierno, el BCE informó de que también incrementa en 25 puntos básicos la facilidad de crédito, a la que presta a los bancos a un día, hasta el 4,25 %, y la facilidad de depósito, a la que remunera a los bancos el exceso de reservas a un día, hasta el 3,50 %.
La subida acordada este jueves refleja la evaluación actualizada del Consejo de Gobierno sobre las perspectivas de inflación, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria. De acuerdo con las proyecciones macroeconómicas de junio, los expertos del Eurosistema esperan que la inflación general se sitúe en un promedio del 5,4 % en 2023, del 3,0 % en 2024 y del 2,2 % en 2025. Los indicadores de las presiones inflacionistas subyacentes siguen en niveles elevados, aunque algunos muestran señales incipientes de debilitamiento.
Los expertos han revisado al alza sus proyecciones de inflación, excluidos la energía y los alimentos, especialmente para este año y el próximo, dados los inesperados aumentos anteriores y las implicaciones de la solidez del mercado de trabajo para el ritmo de desinflación. Ahora esperan que la inflación se sitúe, en promedio, en el 5,1 % en 2023, y que descienda hasta el 3,0 % en 2024 y el 2,3 % en 2025. Los expertos han rebajado ligeramente sus proyecciones de crecimiento económico para este año y el siguiente. Ahora prevén que la economía crezca un 0,9 % en 2023, un 1,5 % en 2024 y un 1,6 % en 2025.
Al mismo tiempo, las anteriores subidas de los tipos acordadas por el Consejo de Gobierno se están transmitiendo con fuerza a las condiciones de financiación y están afectando gradualmente a toda la economía. Los costes de financiación han aumentado de forma acusada y el crecimiento de los préstamos se está ralentizando. El endurecimiento de las condiciones de financiación es uno de los motivos principales por los que se prevé que la inflación continúe disminuyendo hacia el objetivo, ya que se espera que frene cada vez más la demanda.
Las decisiones futuras del Consejo de Gobierno asegurarán que los tipos de interés oficiales del BCE se fijen en niveles lo suficientemente restrictivos para lograr que la inflación vuelva pronto a situarse en el objetivo del 2 % a medio plazo y se mantengan en esos niveles el tiempo que sea necesario. El Consejo de Gobierno seguirá aplicando un enfoque dependiente de los datos para determinar el nivel de restricción y su duración apropiados. En particular, sus decisiones sobre los tipos de interés seguirán basándose en su valoración de las perspectivas de inflación teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, de la dinámica de la inflación subyacente y de la intensidad de la transmisión de la política monetaria.
El Consejo de Gobierno confirma que pondrá fin a las reinversiones en el marco del programa de compras de activos a partir de julio de 2023.
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, dijo este jueves que ve "probable" que la institución vuelva a subir los tipos de interés en julio, salvo que cambien las circunstancias. "¿Ha concluido el viaje? No. No hemos llegado a nuestro destino", afirmó Lagarde en una rueda de prensa en Fráncfort y subrayó que todavía queda "terreno por recorrer" para alcanzar el objetivo de reducir la inflación al 2 %.
"Puedo ir más allá: salvo que haya un cambio material que afecte a nuestra línea base, es probable que se dé el caso de que seguiremos incrementando los tipos en julio, lo que no os sorprenderá", declaró, en respuesta a la pregunta de un periodista.
La presidenta del BCE reiteró en la rueda de prensa que el Consejo de Gobierno está "determinado" a alcanzar el objetivo de inflación del 2 % en un plazo de tiempo adecuado y que para ello seguirá aplicando los principios en los que se ha basado la decisión de este jueves.
"Estamos dispuestos a ajustar todos los instrumentos que forman parte de nuestro mandato para garantizar que se regrese al objetivo y preservar el buen funcionamiento del sistema de política monetaria", afirmó Lagarde.