El Barça se ha llevado la primera batalla de la final de la Liga Endesa tras imponerse este viernes al Real Madrid por 97-88 en un triunfo coral.
Liderado por el colectivo, con Laprovittola como máximo anotador con 19 puntos, el conjunto de Sarunas Jasikevicius se pone 1-0 en el tercer Clásico seguido por el título liguero frente a un Madrid que mejoró considerablemente desde el perímetro, pero no fue suficiente para el actual campeón, sin ganar esta temporada en el Palau al encadenar su tercera derrota en tres visitas.
Con el 'Chacho' Rodríguez, Tavares, Llull y Yabusele con más de 10 puntos, el club madrileño sucumbió contra el Barcelona que cimentó su remontada en un gran segunda mitad gracias al parcial de 50-38. Con mejor porcentaje en los tiros de dos que en los de tres, sumado a su triunfo en el rebote (31 a 26), el bloque catalán sumó su tercera victoria consecutiva en los playoffs de la ACB.
Era su tercera final seguida en la Liga Endesa, la novena en los últimos 12 años. El séptimo Clásico de la temporada empezó con ovación a Mirotic, que confirmó su marcha este jueves del Barça a final de esta temporada. Tras una buena defensa del ala-pívot hispano-montenegrino, el Madrid cogió ritmo ofensivo al encadenar un parcial de salida de 0-6 en los primeros 45 segundos. Vesely estrenó el marcador del conjunto local tras finalizar un buen ataque interior.
Williams-Goss y Vesely eran los jugadoras más destacados en sendos conjuntos, con cinco y cuatro puntos respectivamente. Los de Chus Mateo, que querían ganar para tener el factor campo a su favor, estuvieron más acertados en los tiros de campo, especialmente en la zona (4-12 a falta de 6:25).
El Real Madrid, con un bajo porcentaje desde el perímetro en su serie de semifinales ante el Joventut (un 27%), mejoró notablemente en esta faceta al sumar sus dos primeros triples en sus dos primeras tentativas en respuesta al anotado por Abrines. El alero español lideraba al club blaugrana con cinco puntos de los 11 iniciales y en el elenco blanco, Tavares continuaba aportando merced a su superioridad en la pintura.
El Barcelona mejoró defensivamente. Fue más agresiva y sirvió para reducir distancias. El 2-3 zonal de su rival era superado por la imaginación individual y, tras un mate de Da Silva, los de Jasikevicius se pusieron por primera vez por delante. El segundo triple en su segundo intento de Sanli amplió la renta a cuatro en un intercambio de golpes con mejor resultado para el cuadro catalán. Chus Mateo tuvo que parar la reacción barcelonesa con un tiempo muerto tras el parcial de 14-4. El pívot turco continuaba intratable desde la línea de 6.75 metros sumando su tercer triple consecutivo con el que el líder de la fase regular elevó a cinco su renta en el primer cuarto (28-23).
En la recta inicial del segundo cuarto, destacaron las defensas. ‘Chacho’ Rodríguez fue el desatascador visitante haciendo la primera canasta de su equipo y dando una asistencia a Causeur. El base español también mantuvo la eficacia exterior con 3/3 anotados frente a un Barça que replicaba desde el exterior y el interior (37-30 a falta de 6:21).
Satoransky, que fue de los más destacados en el último choque de la serie frente al Unicaja, volvió al banquillo al acumular tres faltas personales. Con Tavares y Musa descansando, fue Rudy Fernández quien se sumó a la aportación de Rodríguez para seguir a pocos puntos de la igualada en un segundo parcial que subió de ritmo en su ecuador.
Laprovittola cogió las riendas del Barcelona con cinco puntos consecutivos. El base argentino hizo daño a la defensa zonal de su adversario, cuyo objetivo de cortocircuitar el juego asociativo local no lograba frenarle al sumar más de 10 asistencias que constataban su fluido juego colectivo con buen ritmo en la circulación de la pelota.
El campeón de Europa no bajaba su ritmo ofensivo al superar el 2-1-2 defensivo de su adversario. Tavares no tenía rival en la pintura y ya aportaba 13 puntos. El choque se aceleró al encadenar más de una transición rápida sin el éxito deseado en ambos equipos al no estar precisos ante los aros. Llull recuperó la efectividad exterior del club madridista que volvió a llevar la iniciativa en el marcador (44-45 a falta de 1:43), obligando al tiempo muerto del entrenador lituano.
Yabusele amplió la buena estadística perimetral del Madrid en su primera tentativa e incrementaba el parcial a 2-13. La poca aportación en ataque azulgrana fue cortada por el cuarto triple en cinco intentos de Sanli, el máximo anotador blaugrana. El Barcelona ejerció una presión muy alta en el último ataque sin impedir la canasta de Hezonja, la última del primer tiempo. El bloque madrileño sorprendió a su máximo rival con un 75% de acierto desde el perímetro (6/8) frente al 50% local (7/14) en un segundo cuarto de dominio merengue merced al parcial de 19-27.
El ritmo inicial del segundo periodo fue alto: un intercambio de acercamientos con protagonismo interior. Jokubaitis se consolidaba como el faro de la circulación azulgrana frente a un Madrid menos acertado que se imponía por la mínima (51-52 a falta de 7:09).
Tras un tramo sin sumar puntos, el Barcelona se colocó con ventaja gracias a sus primeros tres tiros libres bajo la firma de Laprovittola. Su sequía perimetral impidió acumular más puntos en un tercer cuarto con más presencia en el campo blanco.
Los dos equipos se retaron exigiéndose físicamente. Satoransky acabó con la sequía exterior con un triple abierto desde el perfil izquierdo y el bloque de Chus Mateo igualaba gracias a su verticalidad.
Un cuarto protagonizado por las defensas, con solo 26 puntos entre sendos conjuntos. El cuadro de Jasikevicius se marchó al último tiempo con dos de renta (63-61).
El conjunto catalán fue superior en los primeros compases del último cuarto. Su superioridad en ambas zonas fueron claves para triplicar su renta. El Madrid, atascado en su ataque interior, se mantenía impulsado por Hezonja que encadenó su segundo triple consecutivo en la recta inicial del último tiempo (70-64 a falta de 8:13).
El juego asociativo local tuvo más peso que el de su rival, con 18 asistencias frente a las nueve del actual campeón de la ACB. Tras la falta técnica pitada a Chus Mateo por unas protestas, el elenco blaugrana firmó un parcial de 11-0 replicado por un 0-6 liderado por Llull.
Satoransky seguía brillante en el perímetro. Su segundo triple en su segunda tentativa dio brío a la ofensiva catalana que sacó rédito de varios ataques sin sumar del club madrileño. La solidez defensiva local causaba problemas al Real Madrid, que ya doblaba en pérdidas al Barça (10 a cinco).
Con 10 puntos de desventaja, el bloque de Chus Mateo estaba obligado a una nueva remontada a falta de cuatro minutos. El campeón de la Euroliga hizo la mitad del trabajo en un minuto al situarse a cinco que provocó el tiempo muerto de Jasikevicius tras un ‘alley-oop’ de Tavares al pase de Musa.
Mirotic anotó un triple importante para su equipo, que había entrado en una fase de estancamiento exterior, y para él, por ello lo celebró dedicándolo a su afición que respondió con una sonora ovación. El técnico visitante paró la posible reacción culé con un tiempo muerto.
Laprovittola y Sanli volvieron a aparecer en el tramo final. Sus canastas evitaron que su adversario apretase al Barça, con nueve puntos de ventaja con 79 segundos por jugarse. Transcurrían los segundos y el club barcelonés acariciaba el primer triunfo de la final frente a un Real Madrid que apretaba y no se rendía al ponerse a cinco a falta de 25.2 segundos para la conclusión. El conjunto culé no se puso nervioso y sumó el primer punto sin dar opción a la remontada. El segundo envite, este domingo en el feudo blaugrana (18.30 horas peninsular española).
88. Real Madrid (23+27+11+27): Williams-Goss (9), Musa (5), Hanga (-), Yabusele (11), Tavares (15) -equipo inicial-, Causeur (2), Rudy Fernández (7), Hezonja (9), Sergio Rodríguez (16), Poirier (-) y Llull (14).
Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Óscar Perea y Martín Caballero. Señalaron falta técnica al local Kalinic (min.17) y al entrenador visitante Chus Mateo (min.33).
Incidencias: primer partido de la final de la Liga Endesa disputado en el Palau Blaugrana de Barcelona ante 6.819 espectadores.