Cultura

Crónica taurina | Copa Chenel: Fonseca, esfuerzo puro y mucho saber

(Foto: Efe).

TOROS

Inés Montano | Lunes 19 de junio de 2023

Hace unos días, Borja Jiménez se ofreció a lidiar los toros de Palha en la Final de la Copa Chenel para subsanar el “error humano” de un señor del palco que se olvidó de dar dos avisos a Juan del Álamo, pero sí se acordó de dar uno a Borja dejándolo descalificado. Nadie tomó en cuenta el ofrecimiento. Parecía que todo se quedaba según lo previsto: un mano a mano entre Juan del Álamo e Isaac Fonseca. Sin embargo, Agresivo (1ºbis Ángel Luis Peña 11/18) tenía otros planes: arrasó a Juan del Alamo, cuando éste se quedó descubierto en el quite de frente por detrás, le empitonó y volteó con ahínco. Isaac Fonseca se quedaba con un recado de seis toros de varias ganaderías. Álvaro de la Calle, sobresaliente, se habrá acordado del 10 de abril en Las Ventas.

El primero, Bombero (Montealto 10/18), fue sustituido por problema de remos traseros. Agresivo andaba maliciado, atento como un espía, ya en las banderillas. Cuando Fonseca le ofreció la muleta, el marrajo ya sabía que eso no le interesaba: distribuía gañafones y cabeceos con un frío cálculo por ambos pitones. Rebrincaba cada vez más, y en una de estas hirió al diestro en la cara. Fonseca acabó con él con una media estocada delantera.

Isaac Fonseca citó a Brasileño (2º Zacarías Moreno 10/18) con una larga cambiada. El toro tomó el capote y cumplió en las varas. Fonseca se anima a hacer un quite por chicuelinas. Raúl Ruiz “Cachorro” y Jesús Robledo “Tito” cumplieron en banderillas. El joven torero clavó los pies en el albero, exactamente en los medios, y de ahí no se movió. Marcó unos espeluznantes estatuarios. Firme y flexible como un junco. El toro humillaba, mas con la mala intención de reventarlo todo al salir del embroque. A cada vuelta del bicho en torno al diestro se ceñía más y más. Fonseca insiste, pero se rebela el astado: un duelo de tú a tú. El toro aprovechó el rato, mientras el diestro cambiaba las espadas, para regalar una serie de derechazos sin reproche. La estocada de ejecución impresionante, de la espada no se veían ni las cinchas. Una oreja.

Cubanito (3º Zacarías Moreno 10/18) remataba en todos los burladeros. El cuellicorto andaba inseguro, tanteando, sin atreverse a hacer maldades ni prestarse a hacer cosas buenas. Rodillas en tierra, esperando en los medios y enseñando al toro la costura de los alamares: tan poca distancia, si alguna, quedaba entre los dos. Prosiguió de rodillas, logrando atemperar al morlaco. Le da distancia, el toro desahogado sigue la mano de Fonseca, traza unas tandas profundas y limpias como la luz de mediodía. Al cansarse el toro empieza a defenderse. Y ahora al natural; la insistencia de Fonseca y su saber dar las distancias que necesita el toro, dan lugar a buenos naturales. Un molinete indescriptible para quedarse en la cara del toro que iba hacia él con malas intenciones. Antes de ejecutar la estocada, con el estoque en el albero fue corneado y desarmado en la primera manoletina. Aunque es una moda, para estos toros habría que inventarse algo nuevo, pasó por la cabeza. Sin embargo, Fonseca rectificó el pitón y cerró por manoletinas. Magníficas. Varios pinchazos hicieron al toro intratable, en uno de los intentos Fonseca se quedó en la cara del astado jugándosela. Nada de salir por la tangente con el descabello después del primer arañazo al toro, como los grandes del elenco sanisidril. Finalmente, llegó una buena estocada.

El guapo Mechero (4º Montealto 11/18) fue aplaudido al salir. Tomó el engaño enseguida sin arrumacos, Fonseca se adornó con una revolera. El toro acusó el mismo problema con la pata y fue devuelto. Becadito (4º bis Manuel Sanz de la Morena 3/19), cornibrocho y muy pundonoroso, porque al escuchar las protestas contra su falta de trapío se agarró al burladero y no hubo manera de sacarlo. Álvaro de la Calle hace un quite por chicuelinas. Antonio Gala salió andando de su segundo par puesto con mucho empaque. Fonseca frente al astado aquerenciado, no ceja en el intento de cuajar la faena a pesar de su violenta embestida y la merma que le produce la cornada. Logra unas tandas, se atreve a pasarlo por la espalda, consciente del riesgo de ser arrollado. El toro se raja descaradamente, apoyando las tablas como si se cayesen. Un pinchazo bueno al hilo de las tablas y magnífico descabello. Oreja.

Tocaba a los mozos de Palha. Lagarto (5º 12/18) tenía un genio complicadillo. Se dejó alejar de las tablas, colabora en una tanda de derechazos altos de trazo esmerado, unos pases más y se pone a pensar: ¿embestir o no embestir? Fonseca resolvió este problema existencial del portugués al natural. El toro no tenía chispa, Fonseca sí. Se plantó entre los pitones sin distancias, si no hubiera sido por su )apatía, el astado podría hacerle añicos en cualquier instante. Le encunó, pero con indolencia. Intercaló pases por la espalda y uno de pecho meritorios y un desplante desprovisto de armas y engaños. Otra gran estocada. Petición concedida.

Cochilito (6º Palha 9/18) no quiso salir, pero al asomarse remató en todo lo que veía y se lanzó al primer movimiento del capote del diestro. Se oyen algunas protestas, como si quedaran más sobreros. Héctor Vicente se destaca con la vara. Jesús Robledo Tito y Juan Carlos Rey reciben una gran ovación por lucir con los rehiletes. Fonseca en el centro de la plaza recibe al toro por estatuarios y cambiados por la espalda, cerrando con un pase desmayado, un molinete y uno de pecho. El público no daba crédito de la gran actitud del torero. Aplaudido al son del pasodoble, Fonseca profundizó los pases, aquilató las distancias y realizó tandas magníficas sin cambiar el terreno. El toro se destacó por su fijeza por ambos pitones. La faena llena de belleza y torería. Se cerró con un natural ayudado que brotó de la mano derecha para perderse en el albero. Unos pinchazo en muy buen sitio, pero la estocada resultó delantera de superior ejecución: salió prendido por el pitón. Al grito descomunal “¡Torero! ¡Torero!” recibe otro trofeo.

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