Editorial

La izquierda manosea la bandera LGTBI

EDITORIAL

E.I. | Jueves 29 de junio de 2023

La inmensa mayoría de españoles ni cuestiona la igualdad, ni el derecho de las personas a sentir y vivir su sexualidad en libertad. Sin duda, todavía queda un camino por recorrer para eliminar los casos, también una minoría, que sufren discriminación por este motivo. No hay confrontación alguna en nuestra sociedad. Solo la que provocan los políticos en su intento de arrogarse el liderazgo de una batalla que no existe en la calle. No es más feminista quien despliega la bandera arcoíris más grande, como muchos parecen creer.

Los partidos de la izquierda, al unísono, han convertido el movimiento LGTBI en el centro de su campaña electoral. En especial, atacan al PP como si se tratara de un partido homófobo, a pesar de que todos sus dirigentes, desde Feijóo hasta Ayuso, han declarado con rotundidad que no están dispuestos a ceder un milímetro en los derechos del colectivo. No hay polémica. No hay confrontación. Como dato curioso que debería hacer reflexionar a los impostados “guerrilleros” del feminismo: en todas las mesas electorales del barrio madrileño de Chueca, en todas, ganó el PP el 28-M.

En España, sin embargo, hay muchos partidos que cuestionan nuestra democracia, que cometen delitos en nombre de una independencia imaginaria y que luego apoyan a Pedro Sánchez para que gobierne. Aunque los socialistas, con Pedro Sánchez a la cabeza, consideran que ERC o Bildu, sin ir más lejos, son ejemplares defensores de esa democracia que quieren destruir. Pero si un dirigente de Vox vomita un insulto inadmisible contra el feminismo, como hace más de uno, buscan incriminar también al PP por pactar con el partido de Abascal, cuando en esos acuerdos el partido de Feijóo se cierra en banda a la hora de reducir los derechos del feminismo. Hay que aclarar, sin embargo, que existen muchos chiringuitos que, en nombre de la igualdad, despilfarran el dinero público para emprender campañas innecesarias solo para colocar a sus amigos que cobran suculentos sueldos por pintar banderitas y organizar manifestaciones un día sí y otro también.

Ni el feminismo, ni los derechos del colectivo LGTBI deberían ser el campo de batalla de una campaña electoral en un país más que tolerante con la diversidad sexual de sus ciudadanos. Pero la izquierda, desesperada ante la posibilidad de perder el poder, ha decidido que así puede impedir la victoria de Feijóo, por “machista”. Craso error. Que revisen el resultado electoral de Chueca del 28-M.