El presidente no anunció la declaración del estado de emergencia, que el Gobierno se había llegado a plantear. Macron justificó su llamamiento a los padres al apuntar que un tercio de las personas detenidas en los tumultos son menores de edad e instó también a las plataformas que gestionan las redes sociales a que asuman su parte de responsabilidad. "Las redes sociales tienen un papel considerable. Hemos visto que allí se han organizado algaradas (...) En las próximas horas, nos organizaremos con las plataformas para controlar los contenidos más sensibles", incidió. Añadió que "en caso de que sea útil", las plataformas tienen que ayudar a identificar a "los que hacen llamamientos al desorden o a la violencia".
El problema para Macron es que esas mismas redes sociales le han jugado una muy mala pasada a él mismo. El motivo es el siguiente: después de hacer estas declaraciones acudió a un concierto que Elton John ofreció en París, en el Accor Arena. Y le grabaron. Las imágenes fueron publicadas en redes sociales y muchos ciudadanos -y algún partido opositor- han usado esa publicación para denunciar que el presidente francés estaba disfrutando de un concierto mientras que en las calles de su país se estaban desarrollando disturbios que dejaron varias decenas de policías heridos y centenares de detenidos y coches calcinados.