Los seis astados han completado relativamente agrupados los 800 metros de un recorrido mojado por las intensas lluvias de la jornada anterior y muy concurrido de corredores, como habitualmente sucede en el día grande de las fiestas de San Fermín.
Un toro distraído a la entrada del coso es el que ha alargado hasta los 2 minutos y medio la duración de la carrera, en la que se han producido caídas de mozos, sin que al parecer se hayan registrado heridas por asta de toro.