En declaraciones a los periodistas en Valladolid antes del primer acto de campaña de su partido, Abascal ha recalcado que el PP no puede permitir que el 18 por ciento de los murcianos que han votado a Vox se hagan "invisibles".
Ha apostado por un gobierno "fuerte" en Murcia que aglutine tanto al PP como a Vox que, ha añadido, representaría a más del 60 por ciento de los electores de la comunidad.
Por eso, al ser preguntado qué tendría que pasar para que Vox finalmente se abstenga en la investidura, se ha limitado a responder: "que yo me dé un golpe en la cabeza", y ha subrayado que no entrar en el Gobierno murciano, sería un "chantaje" por parte del PP.