Opinión

Yolanda, qué pena me das

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 08 de julio de 2023

El 17 de diciembre celebras tu onomástica y el origen de tu nombre es incierto, ya que algunos suponen que proviene el franco-provenzal Yolanthe y Yolande, o del griego ION “violenta” y ANT-HAS “flor”. Otra variante o forma medieval es Violante, y ésta de viola “violeta”, nombre popularizado por Violante de Aragón, reina de Castilla e hija de Violante de Hungría, muerta en Roncesvalles en el año 1300. El nombre también se usa como variante de Elena.

Te cuento todo esto por si encuentras alguna manipulación en estas líneas y ordenas en el futuro, si llegas de nuevo al gobierno-milagro que no se va a producir, que tus centuriones me quiten la posibilidad de ejercer mi profesión, la de periodista, que por si tú no lo sabes, tiene como objetivo principal “defender la verdad”.

Pero tú, ¿qué vas saber?, si en lo único que te has entretenido en estos años es en crear falsas noticias como por ejemplo con el desempleo, con esa falacia de los “fijos discontinuos”, mientras tú -y si miento tus centuriones tomarán nota para el futuro- cambiabas con mechas, aceites y afeites, tu aspecto y creabas un fondo de armario, más propio de “sálvame” que de una vicepresidencia gubernamental.

Espero con todas mis fuerzas que las diferentes Asociaciones de la Prensa de España, encuadradas en la FAPE, hagan una nota protestando por tu propuesta, a la que yo como Presidente de la UCIP-E (Unión Católica de Informadores de Periodistas de España), me adhiero ya, como lo hago con la nota hecha pública ante el nuevo arresto en Nicaragua del obispo Rolando Álvarez, porque como dice el escrito:

La comunidad cristiana nicaragüense vive hoy la persecución que produce, no la defensa dogmática de ideas, sino la identificación y acompañamiento a los débiles y vulnerables, atreviéndose no solo a denunciar la injusticia sino nombrando a los injustos, al estilo de Jesús (Juan 15,18). Persecución empleada por quienes dicen obrar en nombre del amor, la paz y del mismo Dios (Juan 16,2), que ha encarcelado a sacerdotes, asesinado a monaguillos, asediado seminaristas, expulsado monjas y hecho comparecer ante jueces venales con acusaciones falsas a creyentes y no creyentes (Lucas 21,12) y que mantuvo por 335 días en aislamiento y detención injusta a Monseñor Rolando Álvarez".

Y estos que encarcelan son de los tuyos, Yolanda. De los que hoy en nuestro país queréis SUMAR, mientras tú deseas que la libertad desaparezca de nuestro país, y no solo de los periodistas, sino la de casi todos que no queremos más “prietas las filas” ni himnos de Riego.

Por cierto, cuando dejes la vicepresidencia y tengas que vender tu fondo de armario, no lo hagas y acércate a un punto limpio, porque ese fondo no lo quiere ni Cáritas. Y ahora vas y me quitas mi título de periodista. Atrévete, anda. Yolanda, qué pena me das.