La invitada local era la que peor lo tenía, al enfrentarse a la tercera cabeza de serie y vigente campeona, y no pudo utilizar ni el aliento de la pista central para poder en apuros a la kazaja, que hizo su partidos más sólido y contundente desde que llegara al All England Club.
Rybakina ya ha dejado atrás el virus que le atormentó en Roland Garros y le trastocó la gira de hierba y así lo demostró con un 80 % de puntos ganados con primer servicio, perdiendo solo nueve en total con su saque y con un currículum de 19 golpes ganadores. Boulter, conocida por su potencia y su altura, apenas pudo engarzar siete ganadores y su servicio fue roto en cinco ocasiones.
La rival de la kazaja en octavos será la brasileña Beatriz Haddad Maia, que venció por un doble 6-2 a la rumana Sorana Cirstea. Haddad Maia, semifinalista del pasado Roland Garros, ha ganado los dos únicos enfrentamientos contra la kazaja, en dura y en tierra batida.