Cultura

San Fermín: Torbellino y Engorroso, toros de triunfo

(Foto: Efe).

CRÓNICA TAURINA

Inés Montano | Miércoles 12 de julio de 2023

La terna compuesta por Antonio Ferrera, El Juli y Cayetano Rivera trenzaron el paseíllo para enfrentarse con los astados de Jandilla de varias edades y variada morfología. Durante la tarde las rachas de viento dificultaban las lidias. Cayetano, valiente fuera y dentro de la plaza, hace un par de días, en directo de la RTVE, preguntó por la ausencia de las corridas en la Televisión Española y recordó injustificado olvido del arte taurino por el gobierno.

Abrió la tarde Antonio Ferrera y Vibrante (1º 1/18). Ferrera se encarga de la lidia, gallea con arte y eficacia en el primer tercio. Ángel Otero comenzó con un buen par y remató con otro superior: se cuadró entre las astas y salió andando. Los doblones dieron principio a la faena, desvelando la casta del morlaco: embestía con son y garbo, sobre todo por el pitón derecho; al natural mostraba más genio, enganchando la pañosa. El matador consigue tandas de pases casi circulares y cierra con uno de pecho mirando al tendido. Abaniqueo y un pinchazo, a la segunda la espada entera. Descabello. Una ovación. Su segundo, Herrerillo (4º 2/19), fue alto y muy enmorillado. Ferrera amoldó su embestida con la capa. El toro cumple con creces en el caballo dejando a Jesús Vicente contra las tablas. A pesar de que la segunda vara apenas toca el morrillo, el toro se para.Ferrera busca su arranque, prueba la embestida, pero al hacer las primeras series de muletazos estilizados, el toro se desfonda y no pasa más. Los hierros sin acierto.

Versolario(2º 2/19) salía a la plaza algo aturdido. El Juli hizo un saludo capotero rematado para sacarlo a los medios. Además, se adornó con un quite por chicuelinas. El toro salió de una vara dando una coz bastante fea. Ya con la franela en mano, llevó al toro a los medios con variedad de pases. La faena, una obra de experiencia y conocimiento, fue compuesta de largos muletazos que guiaban la embestida y daban un toque estético adicional. El toro tenía bastante ritmo para no complicar la labor y no enganchar la muleta. Al natural, el diestro perdía muchos pases quitando la ligazón, buscando distancias. La serie final, la más ceñida, por lo cual la más lucida arrancó un aplauso. La estocada cayó atravesada y muy trasera. Una oreja. Torbellino (5º 11/18) fue recibido con magníficos lances que no tuvieron repercusión en los tendidos. La merienda. El toro se aliviaba del castigo en el tercio de varas. Sin embargo, con la muleta en el hocico montó un lío memorable. El Juli lo citó a pies juntos sin enmendarse. La faena iba in crescendo: el toro embestía de maravilla y El Juli aprovechaba con sabiduría estos embroques. Series largas, de mano baja, silueteando un par de naturales eternos. Un molinete de rodillas y luquecinas. Una gran ovación. La espada entró entera y algo trasera. Dos orejas. Arrastre lento al toro.

Cayetano Rivera estuvo decidido desde el primer momento. Le tocó Zalagardo (3º 9/18), un ejemplar de finas hechuras, recibido con una larga cambiada de rodillas. El tercio de banderillas se alargó, con muchos capotes de por medio. El toro andaba distraído hasta que encontró a Rivera sentado en el estribo y ofreciéndole la muleta: tres pases y se arrodilla, otros pases y un molinete. Ovación. Al transcurrir la faena el toro iba bien, pero estuvo inmejorable cuando Cayetano le bajaba la mano. El diestro intercaló todos los adornos de su repertorio, sobre todo, los desplantes. En un molinete estuvo a punto de salir arrasado. La estocada: tendida, un poco trasera. Una generosaoreja. Cayetano prosiguió alardes con Engorroso (6º 1/19). Éste tuvo empuje y desarmó, mostrando genio. Bella puesta en suerte de varas por chicuelinas al paso y una revolera. No fue un regalo para los rehileteros, pero sí para el diestro. El toro iba noble, se dejaba llevar por ambos pitones, y, además, lo hacía con voluntad. Cayetano, astuto, se va a los terrenos del sol: una tanda de rodillas y las peñas lo jalean como locas. Al levantarse, el toro le enganchó por la chaquetilla y el torero remató plantándose de rodillas en la cara del astado. Estocada: entera por todo lo alto. Dos orejas.

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