Alberto Núñez Feijóo ha sido claro: “No quiero pensar que haya gente que no vote porque no le llega la papeleta”. No se trata sólo de la opinión de dirigentes del Partido Popular. Los sindicatos internos de Correos y también Comisiones Obreras han clamado en favor de un reforzamiento laboral para poder atender a los más de dos millones de aspirantes a votar por correo. La cosa no puede ser más lógica teniendo en cuenta que Pedro Sánchez ha convocado elecciones en la semana más vacacional del año cuando a las ausencias del verano hay que añadir el puente de Santiago.
El presidente del Gobierno se defiende afirmando que Núñez Feijóo trata de embarrar la situación, pero que todo marcha con normalidad. Sin embargo, no es sólo el líder liberal conservador quien expone sus recelos, sino los sindicatos los que creen que Juan Manuel Serrano no ha actuado con la debida diligencia haciendo el caldo gordo a una ausencia de votantes que se estima favorecerá a Pedro Sánchez. Todo ello sin entrar en la eventual manipulación de las sacas de correos que tanto angustia a algunos responsables del Partido Popular y también del socialismo democrático.
Todavía se está a tiempo de zanjar anomalías. En las próximas horas se sabrá si se ha consumado el reparto de papeletas y la posibilidad de que todos aquellos que han solicitado el voto por correo puedan ejercer su derecho, sin necesidad de escalar el himalaya de dificultades que se han sembrado para distorsionar su propósito.