Opinión

El precio del petroleo

Sábado 25 de octubre de 2008
Quienes hablan de un proceso de desaceleración global de la economía no andan muy descaminados. De hecho, más de un gobierno intenta justificar políticas de dudosa viabilidad presupuestaria; ejemplos de ello los tenemos muy cercanos. Dicho lo cual, es cierto que hay una serie de factores coyunturales que están desestabilizando la economía a nivel mundial. Sirva como ejemplo el dato del precio del petróleo: de 147 dólares que llego a alcanzar hace bien poco, esta semana, el precio de referencia del barril Brent era de 62 dólares. Semejante descenso en el precio ha de entenderse en clave recesiva: la crisis económica mundial ha provocado un retroceso en el consumo en todas sus facetas, lo que, entre otras cosas, se ha traducido en una disminución de la demanda energética.


No obstante, la explicación global es algo más compleja, y ahí es donde intervienen motivaciones políticas. El precio del barril de petróleo tiene un importante componente artificial. En base a ello, los países miembros de la OPEP –y otros que no lo son, pero que tienen importantes cantidades de crudo, como Rusia- son quienes controlan la extracción y venta mundial y, con ello, el precio. Muchas eran las presiones para que incrementasen su producción y, de este modo, lograr un equilibrio favorable entre países productores y compradores. No ha sido así. Ahora, quienes producen ven cómo caen los precios, viéndose obligados igualmente a disminuir la producción en 1,5 millones de barriles. Lo cual, obviamente, redundará en una disminución de ingresos a percibir. Por citar un caso, Venezuela ya ha reconocido que va a tener problemas económicos inmediatos, fruto de esta situación. En este caso concreto, si unimos las dádivas a “países amigos” en forma de crudo con una nefasta política de explotación energética, el resultado es por fuerza calamitoso. De todas maneras, los países productores no perderán el sueño por lo que consideran un mero contratiempo coyuntural. Saben que tienen el poder sobre un statu quo energético que les reporta pingües beneficios. Hablarle de solidaridad mundial a un jeque de Arabia Saudí o Kuwait es poco menos que utópico. Por más que en estos momentos se haya desacelerado el consumo, es un hecho que hay una fortísima demanda de materias primas a las que el mercado no puede hacer frente. El petróleo volverá a subir y los miembros de la OPEP incrementarán de nuevo su producción. El único consuelo es disfrutar de un respiro temporal, ya que por desgracia, la realidad golpeará de nuevo en forma de subidas.

TEMAS RELACIONADOS: