Opinión

Un merecido homenaje

TRIBUNA

José Manuel Cuenca Toribio | Sábado 15 de julio de 2023

El inacabable territorio cultural sobre el que se extiende la jurisdicción académica del catedrático onubense D. J. C. Martín de la Cruz recientemente jubiladoconstituye en la España hodierna uno de los más recorridos por la disciplina prehistórica, al par que más transitados por los sectoresde la nación cada vez más interesados por el estudio de la Historia como piedra angular de su formación intelectual. La aproximación al desvelamiento -desde una visión secular- de los formidables misterios del origen de la aventura humana, del nacimiento y arranque del protagonismo de mujeres y hombres en el desarrollo de la Humanidad se encuentra, desde luego, muy peraltado en uno de los fenómenos más destacados de la cultura occidental.

España, por supuesto y venturosamente, no se ofrece como excepción de tal alineamiento. Bien por el contrario, se descubre como adelantada de dicha corriente casi desde ha dos siglos atrás. El impacto causado en el público cultivado desde el instante mismo de la aparición de las pinturas rupestres de Altamira hasta la atracción inusitada despertada en la sociedad y centros académicos por la asombrosa revelación de Atapuerca -curiosidad y hasta apasionamiento que han venido para instalarse en un plano mediático incesablemente acrecido- refrendan la trascendencia del hecho comentado.

Por lo demás, tan positiva atmósfera socio-cultural presenta en la comunidad científica hispana raíces muy acendradas. Casi siempre a la cabeza del desarrollo español, Cataluña se revela como uno de los faros más tempranos y sólidos del empeño. Uno de los más acreditados humanistas del primer tercio del siglo XX, el Dr. D. Pedro Bosch Gimpera, que fuese renombrado Rector de la Universidad de Barcelona en los azacaneados tiempos de la Segunda República y agitados de la guerra civil de 1936, se erigiría en figura europea de esta complicada rama de Clío, con una fecunda escuela que pervivió hasta los inicios mismos de la más estricta contemporaneidad; incluso uno de los modernistas más descollantes del Novecientos europeo, el gerundense Jaume Vicens Vives (1910-60), fue discípulo suyo muy querido en los hervorosos años de la Dictadura de Primo de Rivera,y siempre declaró su acezante curiosidad por la Prehistoria.

Pero corresponde a la capital del viejo Reino de Granada la gloria de tener entre sus hijos más ilustres al insigne prehistoriador, arqueólogo e historiador del Arte el patricio patriarca D. Manuel Gómez Moreno, genial estudioso que muy probablemente fuera el abanderado que otorgase por sus descubrimientos y trabajos tan ciclópeos de fondo como estilizados en la forma el primer y más sólido estatuto auténticamente científico a la disciplina prehistórica en entrañada España.

En surco tan hondo y luminoso se insertan lo trabajos y los días del catedrático de la Universidad de Córdoba D. José Clemente Martín de la Cruz, que ha recibido en la primavera de 2023 el homenaje de sus colegas y discípulos en un amplio y sugestivo volumen pulcramente impreso en Gran Bretaña: Conexiones Culturales y patrimonio Prehistórico, editado por su joven y ya afamado compañero el notable arqueólogo Juan Manuel Garrido Anguita. La fecunda trayectoria investigadora desplegada durante décadas de envidiable labor se halla irreprochablemente descrita en sus densas páginas, enriquecidas con plumas lusitanas, británicas, marroquíes e italianas, es decir, con las de los reputados colegas relacionados de forma directa con sus afanes y preocupaciones profesionales. Hecho descollante en tal faceta resulta ser la abundancia de aportaciones portuguesas, siempre tan escasas en la publicística española, pese a las continuas declaraciones de colaboración a una y otra orilla del Tajo.