Editorial

La cara oculta de Yolanda Díaz

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Lunes 17 de julio de 2023

Las remotas posibilidades de que Pedro Sánchez permanezca en el poder se basan, primero, como es lógico, en que el PSOE no se hunda, pero también en que el batiburrillo de comunistas y antisistemas de Sumar obtenga un buen resultado. No era necesario, pero en su último mitin, el todavía presidente del Gobierno ha alardeado de que gobernará con Yolanda Díaz, su socia en ese soñado nuevo Gobierno Frankenstein, la diva del nuevo comunismo cuya misión esencial en su vicepresidencia, a las órdenes del gran jefe, ha sido aniquilar a Podemos, el partido que la aupó a la primera línea política cuando era una desconocida. Una traición que podría repetir contra el propio candidato socialista si le flaquean las fuerzas.

Tras su melena al viento y su sonrisa tan descomunal como impostada, Yolanda Díaz se dedica al juego sucio, a embarrar el escenario electoral con eslóganes falsos y calumniosos. En su último mitin ha acusado a Núñez Feijóo de estar relacionado con el narcotráfico por una antigua foto suya con un hombre que fue acusado de tal delito. Ésa es toda la relación del líder del PP con el tráfico de drogas, pero la líder de Sumar ha cometido la indecencia de intertar destruir al candidato popular sembrando la duda. La sucia treta de la todavía vicepresidente demuestra que se trata de una mujer peligrosa para la democracia. Que, al igual que Sánchez, no tiene reparos en mentir y manipular a la opinión pública si así saca algún beneficio de cara a las elecciones generales. Resulta inquietante imaginar que, al final, con el entusiasta apoyo de todos los partidos de la extrema izquierda, secesionistas y proetarras, el PSOE y Sumar pudieran gobernar.

Conviene recordar, que las últimas propuestas de Yolanda Díaz fueron permitir un referéndum en Cataluña y censurar a los periodistas “díscolos.” Se confirma así que toda su ideología está basada en el comunismo más rancio y retrógrado, más antidemocrático y represivo. Era hasta lógico que esgrimiera promesas a lo Robin Hood al afirmar que subiría los impuestos a los ricos, “a las grandes fortunas o a la Banca”, para “regalárselo” a los más pobres. Pero su última ocurrencia ha levantado la indignación de los que defienden la libertad de expresión y la propia democracia al amenazar “con echar de la profesión a los periodistas que manipulen o desinformen”. Ha recurrido a la vieja censura franquista y fascista, también comunista, con la pretensión de controlar a los medios de comunicación en el hipotético caso de que asumiera el poder. Y; de paso, ha intentado obtener votos en Cataluña con su apoyo incondicional para que se celebre un referéndum inconstitucional.

Como decíamos, produce escalofríos pensar que Pedro Sánchez y Yolanda Díaz pudieran conformar un nuevo Gobierno de coalición. Ya sabemos cómo actúa el presidente, pero conviene que la opinión pública sepa que, tras la apariencia amable de la líder de Sumar, se esconde una política tanto o más peligrosa, pues contribuiría con entusiasmo a aniquilar la Constitución, arruinar España e implantar el comunismo más antidemocrático y destructivo.