Opinión

Vota eficacia, vota Fanjul

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 22 de julio de 2023

Así rezaba el cartel electoral colocado en la Gran Vía madrileña en 1967, cuando se celebraron las primeras elecciones a procuradores por el tercio familiar de Las Cortes franquistas, en un guiño del régimen para explicar al resto de Europa que en nuestro país reinaba la libertad, justo cuando el Ministro de Exteriores, Castiella, y el Embajador ante el Mercado Común, Ullastres habían pedido el ingreso formal de España en la Institución Europea.

Siempre recordaré la emoción de mi padre, al que acompañé, cuando depositó su voto y cuando le pregunté: ¿a quién has votado?, me respondió sin pestañear: “ a la eficacia”. Así que el nombre de Fanjul se me quedó grabado en la memoria y seguí su trayectoria posterior, pues llegó a ser diputado en las Cortes Constituyentes y Fiscal General del Estado entre 1978 y 1980.

Eficacia era y creo que sigue siendo la palabra mágica y cuando este domingo deposite mi voto me acodaré otra vez de Fanjul, porque el aquel, entonces, procurador de las Cortes franquistas, fue eficaz y hasta me atrevería a decir noble en todos sus propósitos y hablo hoy de él, en este domingo electoral, porque no puedo ni debo comentar preferencias ni aplaudir a candidatos, aunque estos planchen muy bien, nos hagan pagar autovías o nos digan que el marisco gallego es el mejor, que esto último sí que es verdad.

Juan Manuel Fanjul Sedeño, ese era su nombre completo, nació en Melilla y era hijo del general Fanjul que se sublevó en Madrid el 18 de julio de 1936 y fue condenado a muerte y ejecutado, pero nunca que yo sepa, hizo bandera de odio de la situación del progenitor. Su lema “eficacia” le valió y le bastó para completar su carrera profesional.

Todo esto lo digo y cuento cuando en jornada de reflexión se nos presentan unas elecciones claves para nuestro futuro y convivencia. Unos comicios en los que los dos grandes partidos se juegan algo más que una victoria. Se juegan su credibilidad y posiblemente, en uno de ellos, la salida y entrada de nuevos dirigentes que encaminen adecuadamente la vía marcada en una sociedad moderna que no quiere camisas de seda recién planchadas ni arengas que nos recuerdan a momentos tristes del pasado siglo.

Hoy, creo, los españoles queremos eficacia. Con “F”. Y por eso yo votaré “EFICACIA”. Como hizo mi padre.