Opinión

¿Más de lo mismo?

TRIBUNA

Raúl Mayoral | Lunes 24 de julio de 2023

Cuando algo está muriendo y otro algo está naciendo surgen momentos de transición que, a decir verdad, generan más convulsión que estabilidad. Se afirmó que era bueno que acabara el bipartidismo para así garantizar la diversidad en el Parlamento. Pero resulta que los nuevos partidos no terminan de consolidarse y la vida nacional sigue dependiendo de aquellos partidos a los que les importa un comino la nación. Hemos visto pasar a UPyD y a Ciudadanos. Aún tenemos a la vista los rescoldos encendidos de Vox y de Podemos, con la tenue llamarada de Sumar. Ambos continúan su tendencia descendente elección tras elección. En cambio, siguen ahí en las Cortes, imperturbables, como el peñón de Ifach, unos partidos independentistas que suelen ser muy reacios al sistema constitucional, pero que resultan necesarios si los dos grandes partidos del arco parlamentario aspiran a conformar una mayoría absoluta. Es el “más de lo mismo”. Llega un momento en que tras cuarenta y cinco años del régimen del 78, convendría revisar este hecho desde la vertiente electoral.

Como también debieran revisar sus sistemas de encuestas las empresas de demoscopia. Ninguna ha acertado con los resultados finales. Del CIS mejor no hablar. El día que Tezanos lo deje, podría ganarse la vida como lector del horóscopo. Sí han acertado todas en las proyecciones dando ganador al PP, pero ninguna con los escaños que finalmente ha obtenido. La victoria de Feijóo tiene mucho mérito si se analiza de donde viene. Se puso a la cabeza de un partido desecho por luchas internas y lo ha hecho ganador en las dos últimas confrontaciones electorales. Veremos si logra gobernar porque Sánchez bloqueará el intento reeditando el “No es no”.

El sanchismo no solo ha resistido sino que ha ganado dos escaños, lo que coloca a Sánchez en una situación muy cómoda, tanto como Secretario general del PSOE, como candidato a renovar la presidencia del Gobierno. Lo suyo ha sido una derrota dulce. Ahora bien, para mantenerse en el poder necesitará el apoyo de Sumar, que lo tiene por descontado, y de las fuerzas “antisistema” del separatismo golpista y de los proetarras, que ya han anunciado que el precio por el apoyo será alto. Y conociendo a Sánchez lo pagará. Hace mejores migas con ellos que con la derecha democrática y constitucionalista. Luego está el odio guerracivilista que, desgraciadamente, se ha instalado en una España dividida, de manera que los de un bando prefieren que no gobierne el otro bando. Más de lo mismo.

Hoy por hoy, aquí sería impensable aquello que resulta habitual en otras latitudes europeas, como, por ejemplo, Alemania; la gran coalición, es decir, la izquierda y la derecha buscando un punto de encuentro por el bien del país, pensando más en los ciudadanos que en sí mismos. Para eso hace falta diálogo, y mucho, pero me temo que los puentes están rotos. Eso sí, el diálogo es una de las palabras talismán en nuestra democracia. Aunque luego no se dialoga nada. Más de lo mismo.