No ha respondido a la pregunta de cómo se encuentra, ni con gestos ni de forma verbal, y tampoco ha bajado la ventanilla, como sí había hecho en su primer viaje a España desde que decidió marcharse a vivir a Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) en agosto de 2020.
Antes de la llegada de Juan Carlos I, muchos conductores de vehículos particulares han hecho sonar sus bocinas para animar a los medios de comunicación.
La idea del Rey, de 85 años, es participar en Sangenjo en las regatas de preparación para el Mundial de la categoría 6m que tendrán lugar a finales de agosto en el Reino Unido.
A las dos de la tarde aterrizó el emérito en el aeropuerto vigués de Peinador, donde también saludó y se le vio sonriente.