Opinión

Los jóvenes siempre con el Papa

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 29 de julio de 2023

¿Cómo no van a estar los jóvenes con el Papa?. Cómo no van a seguir a un hombre que les pide que “hay que atreverse a ser distintos, a mostrar otros sueños que este mundo no ofrece, a testimoniar la belleza de la generosidad, del servicio, de la pureza, de la fortaleza, del perdón, de la fidelidad a la propia vocación, de la oración, de la lucha por la justicia y el bien común, del amor a los pobres, de la amistad social?”.

Es una bella aventura que se va a materializar en Lisboa cuando FRANCISCO visite esa ciudad del 2 al 6 del próximo mes de agosto para presidir los actos centrales de la Jornada Mundial de la Juventud, que se iniciarán un día antes. Unas Jornadas que tuvieron su preestreno en el Año Santo de 1975, cuando san Pablo VI vivió unos días intensos con los jóvenes celebrados entre Asís y Roma. Después, en 1984, san Juan Pablo II volvió a convocar a los jóvenes con motivo del “Jubileo Internacional de la Juventud”, que se celebró el Domingo de Ramos en la plaza de San Pedro de Roma. Primero se rezó el Vía Crucis en el Coliseo y después se ofició la Eucaristía en la plaza de San Pedro. El evento tuvo una acogida impresionante y en vísperas del Domingo de Ramos el Papa les dijo a los jóvenes: “¡Qué espectáculo tan magnífico el que ofrece su asamblea desde este escenario!. ¿Quién afirmó que la juventud actual ya no tiene interés en los valores?.¿Es verdad que uno ya no puede contar con ella?”. Tras estas palabras, san Juan Pablo II entregó al mundo un símbolo: Una cruz de leña de gran tamaño que se llamaría más tarde la ”Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud”. En aquella ocasión se reunieron en Roma 300.000 jóvenes. La buena acogida a este encuentro animó a san Juan Pablo II, el “Papa de los jóvenes”, a instituir la Jornada Mundial de la Juventud . La primera en convocarse de manera oficial fue el Domingo de Ramos de 1986 en Roma. A continuación, por regla general cada dos años, se organiza en algún lugar determinado del mundo elegido por el Papa y el resto, cada Domingo de Ramos, en todas las diócesis del mundo.

Ahora el encuentro es en Lisboa donde se va a celebrar la fiesta de la juventud. Una expresión de la Iglesia universal y un fuerte momento de evangelización del mundo juvenil que se presenta como una invitación a una generación determinada en construir un mundo más justo y solidario. A pesar de su identidad claramente católica, está abierta a todos, tanto a los más cercanos a la Iglesia, como a los más distanciados y pretende proporcionar a todos los participantes una experiencia de Iglesia universal, fomentando el encuentro personal con Jesucristo. Es un nuevo impulso a la fe, a la esperanza y a la caridad de toda la comunidad del país de acogida. Teniendo como protagonistas a los jóvenes, la Jornada Mundial de la Juventud busca, también, promover la paz, la unión y la fraternidad entre los pueblos y las naciones de todo el mundo.

Y nos preguntábamos al inicio ¿cómo no van a estar los jóvenes con el Papa?. La respuesta es sencilla: con este Pontífice y con todos los que le han precedido, porque saben que el Espíritu está con ellos. Con todos. Porque como les ha dicho FRANCISCO:
“También vosotros, queridos jóvenes, os enfrentáis al sufrimiento: la soledad, los fracasos y las desilusiones en vuestra vida personal; las dificultades para adaptarse al mundo de los adultos y a la vida profesional; las separaciones y los lutos en vuestras familias; la violencia de las guerras y la muerte de los inocentes. Pero sabed que en los momentos difíciles, que no faltan en la vida de cada uno, no estáis solos: como a Juan al pie de la Cruz, Jesús os entrega también a vosotros su Madre, para que os conforte con su ternura”.

Que así sea, para jóvenes, por ejemplo para una joven estudiante de medicina, Candela, que ha pasado de vacaciones y se ha ido a Etiopia a servir a los niños más necesitados. Esa es la juventud del Papa, como gritaban 400.000 jóvenes en mayo del 2003 en el encuentro que san Juan Pablo II tuvo con ellos en el aeropuerto de Cuatro Vientos en Madrid.