Editorial

Yolanda Díaz, rendida a los separatistas: “España es un país de países”

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Jueves 03 de agosto de 2023

Un comentario de pasada de Puigdemont ha sido suficiente para que Yolanda Díaz se presente aprisa y corriendo en el plató de TVE para complacer al prófugo. El cobarde golpista comentó que esperaba que los diputados de Junts pudieran hablar en catalán en el Congreso. Y la vicepresidenta se ha lanzado a proponer una reforma del reglamento de la Cámara Baja para complacer al fugado de la Justicia. La líder de Sumar ha ido más lejos para justificar su idea con una frase antológica:”España es un país de países”. Y así se inventa una astracanada para explicar la idiotez de que cada diputado pueda hablar en la lengua que le plazca, para que el Hemiciclo se convierta en una torre de Babel.

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz se preparan para encabezar el nuevo Gobierno de coaliciones múltiples. Están dispuestos a todo con tal de lograrlo. Quizás, sin embargo, no son conscientes que Puigdemont, Junqueras y Otegui van a pedir mucho más que hablar en su lengua vernácula. Van a exigir concesiones inconstitucionales y destructivas para España. En efecto, buscan que sus Comunidades se conviertan en naciones independientes sin olvidar una amnistía a todos los que colaboraron en el intento de golpe de Estado. Y ahí es donde habrá que calcular hasta dónde son capaces de llegar el presidente y su pareja de baile. Porque, para ello, no sólo hay que destruir la Constitución. También será imprescindible borrar la entera Historia de España y construir una nueva nación.

Porque a los líderes de Junts, ERC y Bildu no les basta con una España federal al uso. Buscan la independencia total, la desconexión absoluta del resto de España: de ahí, para empezar, la exigencia de recaudar y cobrar los impuestos de los ciudadanos; lo que María Jesús Montero llama la reforma de la financiación autonómica, que pasa por condonar la deuda de Cataluña. Porque también la ministra de Hacienda se prepara para que su Ministerio cumpla con las exigencias de los que podrían apoyar la investidura de Pedro Sánchez, los que se han convertido en los siniestros protagonistas de la política española.

España sólo se salvará de la tragedia histórica de destruir la Constitución por la puerta de atrás, si el presidente en funciones asume que es mejor convocar nuevas elecciones antes de pasar por un aro tan estrecho y tan peligroso para él mismo. Pues, además, se presentaría a los comicios de Navidad como el hombre que ha salvado España al rechazar las exigencias de los separatistas y proetarras. No es probable que pierda la oportunidad de ser investido, pues, además, Puigdemont y compañía prefieren a un complaciente Sánchez en La Moncloa. Pero es la única posibilidad de evitar que España y el PSOE desaparezcan del mapa.