El último balance divulgado, que data de las 07.00 hora local del domingo (01.00 del domingo, hora española), indica que al menos 126 edificaciones en la zona se derrumbaron tras el temblor, que se produjo a una profundidad de 10 kilómetros y que ha dejado hasta 59 réplicas, siendo la más intensa de magnitud 3,0. Algunas de ellas fueron sentidas en regiones cercanas como Hebei, Tianjin o Pekín; vídeos publicados en redes sociales muestran cómo algunos residentes recibieron alertas en sus móviles o televisiones segundos antes de que se produjera el terremoto.
Por el momento, se mantiene la normalidad en materia de comunicaciones, suministro de energía y transporte, y no se ha descubierto fuga alguna en los conductos de petróleo y gas en la zona. El terremoto provocó la cancelación de decenas de trenes que tenían previsto partir de Pekín y las cercanas Tianjin y Cangzhou, así como la suspensión de la línea de alta velocidad entre Jinan y Shijiazhuang, las capitales de Shandong y la vecina Hebei, y la que une la capital con Shanghái, la conexión ferroviaria más importante del país.
Tras el sismo, las autoridades chinas anunciaron la activación del protocolo de respuesta a emergencias de nivel 4 -el más bajo en la escala nacional- y el envío de un equipo de trabajo a la provincia de Shandong para coordinar las tareas de rescate y socorro en la zona afectada. 'Global Times' apuntó que no hay pacientes en estado crítico entre los heridos de los que se ha informado hasta el momento, y que la mayoría de ellos sufrieron heridas en la piel, en la cabeza o abrasiones durante el terremoto.