La falta de lluvias y la sequía que sufre España desde finales de 2021 ha obligado a muchos municipios de varias comunidades autónomas a limitar el suministro de agua para garantizar el consumo humano y, ante la falta de previsiones de lluvia y los bajos niveles en los pantanos, cada vez son más las localidades que están sufriendo cortes. A principios de agosto se estiman un unos 600 municipios, afectando a más de nueve millones de personas.
A pesar de las precipitaciones de mayo y junio, los niveles de los embalses siguen bastante por debajo de la media de los últimos diez años: mientras a fecha de 8 de agosto de 2023 están al 41,1 %, la media de esa misma semana en los últimos 10 años es de un 58,5 % según los datos de Embalses.net.
La cantidad de agua embalsada a estas alturas del año es similar a la del 2022 por estas fechas (21.730 hm³), pero está muy por debajo de la media de los últimos diez años para esta misma semana (31.884 hm³).
Las cuencas que más agua acumulan continúan siendo las del norte, encabezadas por la del Cantábrico occidental (al 86,3 %, tras sufrir un ligero descenso respecto a la semana pasada), mientras que la del Cantábrico oriental (84,9 %) y las internas del País Vasco (71,4 %) mantienen intactos sus niveles de llenado.
En el otro extremo, las más asfixiadas por el estrés hídrico son la de Guadalete-Barbate (al 18,7 %), la del Guadalquivir (20,8 %) y la del Guadiana (26,3 %), seguidas muy de cerca por las cuencas internas de Cataluña (27 %) y la Mediterránea Andaluza (28,9 %).
La situación es más crítica en Andalucía, donde las reservas se encuentran al 23,5 %, seguida de Castilla-La Mancha (33,2 %) y Murcia (33,7 %).
Los niveles de las cuencas interiores de Cataluña han llevado a la administración catalana a tomar medidas sin precedentes: decretar la emergencia por sequía en 24 municipios de Girona.
La situación de emergencia, que se implementará desde esta semana, implica que habrá una limitación de consumo global del agua de 200 litros por habitante y día. Se implantará un sistema de multas por uso excesivo de agua en 24 municipios.
No obstante, se llevará a cabo solo en los servicios municipales, por lo que todavía no se prevén cortes al agua del grifo.
A pesar de ello, desde la Agencia Catalana del Agua (ACA) insisten en la necesidad de hacer un uso responsable y recuerdan que la cifra ideal de consumo es de 90 litros por persona y día.
En Andalucía, los principales municipios afectados por las restricciones en el suministro de agua se encuentran en Lucena (Córdoba) y en la sierra de Huelva, donde hay 13 poblaciones con cortes.
La localidad más afectada es Cumbres Mayores (Huelva), donde, desde mayo, hay cortes en el suministro durante 11 horas: desde las nueve de la noche hasta las ocho de la mañana.
En poblaciones como Santa Olalla del Cala, Cala y Cortelazor -todas ellas en Huelva-, hay cortes de ocho horas durante la madrugada y en otros, como Aroche, las restricciones son de 23:00 a 6:00 horas;
El bajo nivel de los depósitos de agua en Lucena (Córdoba) -el segundo municipio con más habitantes de la provincia tras la capital- ha dado lugar a que la empresa municipal corte el suministro entre las 23:00 y las 07:00 horas de lunes a viernes y de 00:00 a 08:00 durante los fines de semana, aunque el pasado fin de semana aplicaron también cortes extraordinarios por la tarde.
Además, en municipios como Santaella o Priego de Córdoba también hay cortes nocturnos.
En Málaga hay casi 30 municipios con restricciones y algunos como Vélez-Málaga han anunciado que habrá cortes en el suministro de madrugada.
Los municipios más afectados en esta provincia se encuentran en la comarca del Guadalhorce y la Axarquía donde, además de los cortes de agua, centenares de piscinas privadas han tenido que cerrar sus puertas este verano en localidades como Rincón de la Victoria, Iznate o Almáchar.
En Torrox, Rincón de la Victoria y Algarrobo también han cerrado los lavapiés de las duchas de sus playas.
En Extremadura los nueve municipios de la mancomunidad de Tentudía (Badajoz) sufren cortes nocturnos en el suministro de agua potable tras la activación de la fase III del Plan de Emergencia por Sequía, que prevé también cortes en extrarradios y la prohibición de regar jardines y zonas verdes, llenar fuentes o limpiar las calles.
Tampoco se pueden lavar vehículos ni llenar piscinas públicas ni privadas, una medida que sufren desde hace tiempo los 21 municipios de la Mancomunidad de Llerena (Badajoz), en los que el consumo de agua se ha limitado a 189 litros por persona y día.
Los efectos de la sequía y del incremento de la población durante el verano en el Pirineo aragonés ha obligado a abastecer de agua a dos pueblos que carecen de recursos suficientes de suministro en estos días mediante un camión cuba del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS)
Según ha informado la Diputación de Huesca, el camión ha comenzado esta semana a colaborar con todas las poblaciones que han solicitado este apoyo.
Además, el 1 de agosto, los bomberos del servicio suministraron a los habitantes del núcleo de Nachá con 21.000 litros de agua, y este jueves trasladaron otros 14.000 litros a la población de Aguinaliu.
El pasado 21 de julio, Augas de Galicia, responsable del sistema Galicia Costa que tiene los embalses al 67 %, declaró prealerta por escasez moderada de agua en las cuencas del río Mero, que abastece al área metropolitana de A Coruña, del río Anllóns -Costa da Morte- y en el subsistema de Baiona, en el sur de la provincia de Pontevedra.
En el norte de la provincia de Lugo, en A Mariña, hay varios municipios -Barreiros, O Valadouro y Xove- que demandan un uso responsable y piden limitar el uso a cuestiones imprescindibles, mientras que Guitiriz, en el interior de la provincia, ha prohibido llenar piscinas.
En el resto de Galicia -al 67,1 % de su capacidad-, que depende de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, no tiene ningún tipo de restricción en la actualidad.
La ola de calor con la que ha comenzado agosto, la tercera del año, sigue a un mes de julio que, según el Servicio de Cambio Climático (C3S) del sistema satelital europeo Copernicus, ha sido el más cálido de todos los meses de los que hay registros.
El mes, fue 0,72 grados más cálido que el promedio de julio durante le periodo 1991-2020 y 0,33 grados más cálido que el mes más cálido anterior, julio de 2019. Además, se estima que fue alrededor de 1,5 grados más cálido que el promedio de 1850-1900 (media preindustrial).