AL AIRE LIBRE

PUIGDEMONT EXPRIME EL LIMÓN DE SÁNCHEZ

Luis María ANSON | Viernes 11 de agosto de 2023
Poco se ha filtrado de las conversaciones en las cúpulas de PSOE, Junts, PNV y PP...

Poco se ha filtrado de las conversaciones en las cúpulas de PSOE, Junts, PNV y PP. Tal vez por eficaz discreción, quizá porque no hay nada que filtrar. Una cosa, sin embargo, está clara. El prófugo Carlos Puigdemont tiene cogido a Pedro Sánchez por sus partes sensibles. Sin los escaños del expresidente de la Generalidad, al frente, por cierto, de un partido de centro derecha, Sánchez no podrá continuar ocupando la silla curul del palacio de la Moncloa. Como ha explicado certeramente Emiliano García-Page, la gobernabilidad de España está en manos de un prófugo, Carlos Puigdemont.

Hay una primera cuestión para que la negociación avance. El expresidente catalán no está dispuesto a regresar a España, ser juzgado y encarcelado, y finalmente indultado por la magnanimidad de Pedro Sánchez. Exige una ley de amnistía que suponga la ausencia de delito en su actividad sediciosa del año 2017, perpetrando un golpe de Estado, y como consecuencia regresar a España libre y sin ataduras… Y en la apoteosis del triunfo entre los suyos.

Además, el apoyo de Junts tiene un precio contante y sonante: 70.000 millones de euros, es decir, la colosal cifra que la Generalidad debe al Estado. Puigdemont exige que Pedro Sánchez condone la deuda.

Y finalmente el derecho de autodeterminación y el referéndum vinculante. Pedro Sánchez puede condonar la deuda y también, aunque con alguna dificultad, sacar adelante la ley de amnistía. El derecho de autodeterminación y el referéndum vinculante colisionan con la Constitución y Pedro Sánchez carece de fuerza parlamentaria para reformar la Carta Magna española. Me aseguran que colaboradores ilustres de Sánchez están trabajando para encontrar fórmulas que permitan cerrar la negociación con Puigdemont y que Junts, bien positivamente, bien con la abstención, facilite la investidura sanchista.

Para Carlos Puigdemont, Pedro Sánchez se ha convertido en un limón al que piensa exprimir hasta que no quede una gota de zumo. Como el presidente en funciones del Gobierno está dispuesto a dejarse exprimir, vamos a contemplar una situación política de máximo interés, con la unidad territorial de España en juego y a punto de fracturarse.