El desalojo del monumento se produjo alrededor de las 13.30 hora local (11.30 GMT) y el área quedó temporalmente cerrada al público. En torno a las 15:30 se levantó la alarma y el monumento reabrió sus puertas a los visitantes.
Se trató de una "medida de precaución" y el origen de la alerta de bomba por el momento es desconocido, según indicaron fuentes policiales al diario local Le Parisien.
La evacuación afectó tanto a los tres pisos de la torre como al restaurante y la plaza alrededor de la estructura, de 330 metros de altura y ubicada en el distrito VII de París. Con casi seis millones de visitantes en 2022, la Torre Eiffel es uno de los monumentos más frecuentados del mundo.