Si bien la incidencia afectó a los pasajeros que regresaban del puente festivo de agosto, la movilidad se pondrá a prueba este miércoles, día laborable en el que miles de personas utilizan el servicio de Cercanías para desplazarse al trabajo, a pesar del período vacacional.
El Talgo Valencia-Barcelona que circulaba sin pasaje descarriló a las 09:50 horas del martes y obligó a interrumpir la circulación entre Garraf y Vilanova i la Geltrú, lo que afectó a todos los trenes de las líneas de Cercanías R2 Sur; R13; R14; R15; R16 y R17 y a los de Larga Distancia que circulan por vía convencional.
Fuentes de Renfe han informado este miércoles de que técnicos de la compañía continúan trabajando para encarrilar el tren y personal de Adif está reparando los daños causados en la vía, aunque no hay previsión de cuándo volverá a estar operativa.
Hasta entonces, Renfe ha dispuesto un servicio alternativo por carretera entre Castelldefels y Vilanova i la Geltrú con parada en Sitges, mientras que los trayectos entre Barcelona y Garraf y desde Vilanova hacia el sur se realizan en tren.