Luis F. Quintero ha publicado en Libertad digital un documentado artículo de investigación en el que afirma: “El crecimiento medio desde 2019 en España ha sido el más bajo de toda la UE (0,4%), que la renta por habitante ha caído un 1,2%, frente al avance medio de la UE del 4,3%; que hemos sufrido un desplome de poder adquisitivo por encima del 6% (cuando la corrección media en la UE ha sido del 1,9%); y que la inflación acumulada, tal y como hemos confirmado este viernes, es, desde 2019, del 15,9%”.
Según el autor del informe al que me refiero, Yolanda Díaz Iscariote es una maga del maquillaje y ha conseguido esconder que el número de parados supera los 3,8 millones, 100.000 más que el año pasado.
Frente a la manipulación de los “desempleados no ocupados”, de los “que tienen disponibilidad limitada”, o de los celebérrimos “fijos discontinuos”, la Unión Sindical Obrera denuncia el número real de parados. Se eleva a 3,85 millones, es decir, 1.170.000 más de los que reconoce el ministerio regido por la Iscariote. En el último año, afirma Quintero, el paro se ha incrementado en 110.142 personas, en lugar de haber disminuido, según el ministerio de Yolanda, en 205.938. USO afirma: “La práctica habitual de no contabilizar como parados a aquellas personas que estándolo se clasifican bien como: otros no ocupados, con disposición limitada, o que demandan un empleo específico, acaba por distorsionar las cifras reales de paro, y hacen que el “paro real o efectivo” con el llamado “paro registrado” no solo no coincidan, sino que diverjan notablemente. La cifra cercana a los 3,9 millones de parados coincide con las estimaciones que dan Eurostat y distintas instituciones”.
Ante esta documentada cascada de cifras, parece claro que el PP debería exigir a Moncloa completa transparencia con el fin de que la opinión pública pudiera pronunciarse sobre cifras reales y no sobre los maquillajes cada vez más espesos que deforman la realidad.