Editorial

Alberto Núñez Feijóo ante una más que difícil sesión de investidura

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Martes 22 de agosto de 2023

Como estaba anunciado, ni Pedro Sánchez ni Alberto Núñez Feijóo han podido garantizar ante el Rey contar con los apoyos suficientes para alcanzar la mayoría parlamentaria. Ambos, sin embargo, se han postulado para presentarse a la sesión de investidura. Y así se lo han trasladado a Felipe VI quien ha optado por designar al líder del PP.

En un comunicado emitido por la Casa Real, el Rey explica su decisión:”el Partido Popular ha sido el grupo político que ha obtenido mayor número de escaños en las pasadas elecciones del 23 de julio. En ese sentido, conviene señalar que, salvo en la Legislatura XI, en todas las elecciones generales celebradas desde la entrada en vigor de la Constitución, el candidato del grupo político que ha obtenido el mayor número de escaños ha sido el primero en ser propuesto por Su Majestad el Rey como candidato a la Presidencia del Gobierno. Esta práctica se ha ido convirtiendo con el paso de los años en una costumbre. En el procedimiento de consultas llevado a cabo por Su Majestad el Rey no se ha constatado, a día de hoy, la existencia de una mayoría suficiente para la investidura que, en su caso, hiciera decaer esta costumbre.” Acierta, pues, el Rey al designar a Alberto Núñez Feijóo.

Pero el presidente del Partido Popular, con los votos del PP, Vox, UPN y Coalición Canaria cuenta con 172 escaños y se queda a 4 de la mayoría absoluta. Necesita sumar los del PNV, aunque los nacionalistas vascos reiteran que nunca darán su apoyo a un Gobierno que depende de “la ultraderecha”. Resulta pues, muy difícil, ahora imposible, salir victorioso de la sesión de investidura. Pero, como ha dicho Núñez Feijóo tras hablar con el Rey en la ronda de consultas, el PP ha ganado las elecciones y tiene derecho a presentar su propuesta de Gobierno en el Hemiciclo y ante todos los españoles. El líder del PP, sin embargo, deberá movilizarse para lograr esos 4 escaños que necesita si no quiere salir trasquilado del Congreso. Es un reto que ahora puede parecer inalcanzable, pero está obligado a luchar hasta el último minuto.