Editorial

Luis Rubiales, el protegido de Sánchez, debe ser inhabilitado de inmediato

EDITORIAL

E.I. | Jueves 24 de agosto de 2023

El Gobierno de Pedro Sánchez, por fin, ha reaccionado y parece estar dispuesto a inhabilitar a Luis Rubiales como presidente de la Federación Española de Fútbol. Miquel Iceta, el ministro de Cultura y Deportes ha anunciado que el CSD actuará para inhabilitar aI dirigente por su bochornoso y probablemente ilegal beso a la jugadora Jenni Hermoso, además de su escandaloso comportamiento en el palco durante la final del mundial al lado de la Reina y la Infanta. Se trata de un motivo más que justificado para actuar contra el presidente del fútbol. Pero desde hace años, acumulaba incontables casos de supuesta corrupción, publicados por El Confidencial, que inexplicablemente se han dejado pasar sin tomar medidas.

Se le acusó de llevar la Supercopa a Arabia Saudí por un trasfondo de comisiones millonarias con el jugador del Barcelona, Gerard Piqué y su empresa Kosmos con la ridícula excusa que lo hacía para “mejorar la situación de la mujer allí”. Los audios desvelados por “El Confidencial” de los enjuagues con el central catalán fueron un escándalo que paradójicamente no tuvo mayores consecuencias. De las comisiones se pasó también a las ventajas de ser presidente, como tener pagado el alquiler de un piso de lujo en Madrid a cuenta de la Federación pese a estar censado en la capital o un viaje de placer a Nueva York con los gastos cubiertos. Y recientemente, se ha sabido que celebró a principios de 2020 una fiesta en Salobreña a cuenta de la Federación a la que se invitó “a un grupo de ocho o diez chicas jóvenes”. Su buena relación con Pedro Sánchez parece ser el motivo de que haya permanecido en su puesto.

En cualquier caso, Luis Rubiales debe abandonar cuanto antes el cargo en la RFEF. La entera clase política española y numerosos representantes del deporte han exigido su dimisión. El fútbol español no puede estar representado por un personaje autoritario, machista y maleducado, como ha demostrado ser durante todo su mandato. Era inexplicable que el CSD, que depende del Gobierno, no haya actuado todavía, como ya hiciera con Villar, el anterior presidente, cuando fue acusado de graves delitos de corrupción y llegó a estar encarcelado. Pero más vale tarde. Ahora es el momento de que el Gobierno inhabilite a Luis Rubiales. Su escandaloso comportamiento en Australia es motivo más que suficiente para apartar a este siniestro personaje de la presidencia del fútbol español. Por fin, ahora, parece estar sentenciado.