Tercera victoria seguida bajo su firma. Con el debate del '9' desde que se fue Benzema, con Kylian Mbappé como el deseado, Jude Bellingham volvió a ser decisivo. El mediapunta inglés decidió el triunfo por la mínima del Real Madrid que hace pleno sumando su tercera victoria consecutiva en las tres primeras jornadas de LaLiga.
Sin Vinicius desde el 18', que se marchó por lesión, el cuadro de Carlo Ancelotti supo sacar adelante un complicado encuentro en el centenario del Celta de Vigo. Los de Benítez tuvieron sus oportunidades pero, como el Athletic Club de Bilbao y el Almería, no pudieron frenar al jugador de moda de la Liga española: Bellingham.
Dos días después de su centenario, el Celta de Vigo salió enchufado ante el líder. Ejerció desde el principio una presión alta con seis jugadores para dificultar la salida de balón de Kepa, que debutaba oficialmente como jugador del Real Madrid. El guardameta español era, junto a Camavinga, las principales novedades en el cuadro madrileño.
El conjunto de Rafa Benítez, que ensanchaba el campo por ambos flancos, se adelantó en el marcador en su primera llegada peligrosa originada de un saque de esquina. Fran Beltrán disparó de primeras desde la frontal del área y su golpeo lo desvió Larsen con sutileza para superar al arquero cedido por el Chelsea. Kepa reclamó una falta del delantero danés que, tras consultar Isidro Díaz de Mera con el VAR, anuló causando el enfado del técnico español.
Tras el susto inicial, el Madrid replicó. Valverde culminó una transición rápida pero su tiro lo paró Villar en dos tiempos. De la misma manera, Vinicius galopaba por el perfil izquierdo generando dos acercamientos peligrosos. En el segundo, el extremo brasileño se lesionó y fue sustituido en el 17’ por Joselu.
Sendas escuadras se dieron un respiro tras un inicio con ritmo. El 5-4-1 del equipo vigués dificultaba la circulación del combinado madrileño, cuyas posesiones eran estériles al no generar ocasiones de gol. Sí la generó el Celta, que inclinaba sus aproximaciones por el lado derecho con las subidas de Mingueza. El exjugador del Barcelona encaró hacia dentro y su zurdazo desde el balcón del área lo rechazó Rüdiger.
Sin Vinicius, Valverde era el jugador que concentraba el peligro ofensivo visitante. El centrocampista uruguayo amenazaba con sus chuts rasos cruzados. Como réplica, el club gallego encadenó dos ocasiones consecutivas: un disparo forzado de Mingueza y uno manso de Cervi que no inquietaron a Kepa.
El choque volvió a subir de ritmo. En un intercambio de llegadas, Rodrygo estuvo cerca de firmar un golazo que impidió Aidoo blocando su disparo y Aspas intentó sorprender al meta madridista sin éxito.
En la recta final del primer periodo, los de Ancelotti sometieron a su rival. El cuadro de Benítez resistía ante el dominio visitante, que alternaba velocidades de circulación del esférico. Bellingham, protagonista en el inicio de temporada del Madrid, aceleró en su zona preferida y su pase entre líneas lo remató de primeras Joselu en fuera de juego.
El conjunto celeste se quedó cerca de dar de su propia medicina a su adversario. Inició una contra de manual que finalizó Mamba cuyo golpeo se marchó próximo del lado izquierdo de Kepa. Tras esta acción, Cervi solicitó el cambio al lesionarse en un partido que combinaba ritmos de juego. Manu Sánchez le reemplazó en un tramo final donde el marcador no se movió.
El equipo blanco comenzó mandando en la segunda mitad. Guiado por su rápida recuperación tras pérdida, el Madrid ahogaba al Celta empujándolo a defender en su campo y abría el terreno por ambas bandas. Rodrygo cambió de flanco dejando el derecho a Valverde. En pleno sometimiento visitante, el conjunto gallego interrumpió el dominio rival con la ocasión de Larsen cuyo tiro salió centrado directo a las manos de Kepa.
El Real Madrid era profundo por el lado izquierdo. Rodrygo lideraba la ofensiva madrileña. Su desborde generaba peligro e intervino en las dos primeras llegadas de su equipo: en la primera, su tiro se fue muy desviado y en la segunda, su conducción lo prolongó Camavinga que centró al área chica, tocó en Kroos, Bellingham dejó muerto el balón y Valverde apareció de segunda línea para completar la jugada que estuvo cerca de ser el 0-1 al irse cerca del costado derecho de Villar.
Con Kroos y Modric en el verde, Rodrygo tuvo premio a su constante peligro y provocó un discutido penalti que Díaz de Mera pitó. El brasileño asumió la responsabilidad y Villar impidió el 0-1 con una gran intervención adivinando la dirección del chut del atacante. La parada animó al Celta que pudo replicar de inmediato: Aspas no acertó al finalizar mordido una jugada vertical del elenco celeste.
Los jugadores dirigidos por Ancelotti no daban tregua. Le imprimían más velocidad a su elaboración de juego frente a su rival, bien situado en su terreno de juego. Fran García no encontró espacios y optó por un disparo raso exterior que no cogió portería.
El Madrid llegaba mejor físicamente que el Celta, más pendiente de defender por el ritmo de su rival. Bellingham, goleador en las dos primeras jornadas, se confirmó como el líder inesperado del Real Madrid al abrir el marcador con su testa. Kroos centró desde el lado derecho, lo peinó Joselu y el mediapunta inglés firmó su segundo tanto de cabeza en el interior del área. El ex del Dortmund igualaba a Van Nistelrooy y Wesley Sneijder al marcar cuatro goles en sus tres primeros choques oficiales.
Los de Ancelotti llevaron el duelo a sus intereses, ya que apenas se jugó, lo cual perjudicaba a un Celta irregular que no logró generar otra clara ocasión de gol para empatar el envite.