AL AIRE LIBRE

LA EXTREMA IZQUIERDA AL ACECHO

Luis María ANSON | Jueves 31 de agosto de 2023
Se ha producido en España la práctica unanimidad en el rechazo a Luis Rubiales, en exigir que dimita...

Se ha producido en España la práctica unanimidad en el rechazo a Luis Rubiales, en exigir que dimita, en condenar su machismo, su mala educación, su permanente actitud, como ha denunciado Tebas, de chuleta impresentable. La politización del asunto, sin embargo, ha sido un error y ha fragilizado la situación. Un sector de la política ha aprovechado para enmascarar graves errores cometidos mientras algunos personajes como Arnaldo Otegui se crecen y airean su ambición de desplazar al PNV y adueñarse del País Vasco.

“El PSOE de antes no existe -ha declarado Diego Camacho- El PSOE de ahora se ha abrazado gracias a Sánchez a la dinámica comunista, a la Agenda 2030 y al Grupo de Puebla. Por eso no se le puede considerar como una fuerza constitucionalista”.

El caso del impresentable Rubiales le ha venido de perlas a los socialistas. Lo magnifican cada día para enmascarar los acuerdos subterráneos con el prófugo Puigdemont y con los proetarras de Otegui que están exultantes. “Sánchez -ha rubricado Diego Camacho- actúa por una pulsión de poder y todo le da igual. Gracias a él estamos metidos en un proceso revolucionario para acabar con la Constitución del año 78”.

A la Transición se la califica de Régimen del 78, denigrándose el espíritu de concordia y conciliación que vertebró aquella admirable operación política, superadora sin sangre ni violencias de una dictadura de cuarenta años. La paz, la prosperidad y la libertad entonces alcanzadas, el rechazo a las dos Españas a garrotazos, se prolongó hasta que José Luis Rodríguez Zapatero cuestionó la situación y abrió la memoria histórica hasta entonces superada.

“Pienso lo mismo que la inmensa mayoría de los españoles sobre Luis Rubiales -ha concluido desde su independencia intelectual un personaje muy admirado- desde el pico hasta cómo se coge los huevos es repugnante. Pero no seamos cínicos. Hay un montón de asuntos que merecían otra manifestación y ni mu. Porque con Rubiales no hablamos ni de la amnistía ni del referéndum ni de Otegui ni de lo que se ponga por medio”.