AL AIRE LIBRE

EL MANDO A DISTANCIA ORDENA A SÁNCHEZ PERMANECER DE HINOJOS

Luis María ANSON | Viernes 01 de septiembre de 2023
Por el momento, el mando a distancia del prófugo Carlos Puigdemont mantiene de hinojos...

Por el momento, el mando a distancia del prófugo Carlos Puigdemont mantiene de hinojos a Pedro Sánchez. El presidente en funciones no tiene un minuto de sosiego. El golpista Puigdemont juega con él como el gato con la ratita asustada. Pedro Sánchez no puede prescindir del voto favorable de Puigdemont, y si el Tribunal Constitucional comete la cacicada de vejar al Supremo, de la abstención del partido separatista.

El prófugo está encantado con el papel que le reconoció Emiliano García-Page, el presidente de Castilla-La Mancha, abiertamente hostil a las concesiones de Pedro Sánchez para mantenerse en la poltrona monclovita. Con el mando a distancia entre los dedos desdeñosos, Carlos Puigdemont maneja al partido sanchista y plantea exigencias constitucionalmente inviables: amnistía y referéndum de autodeterminación. Los sanchistas piensan que el prófugo terminará por plegarse si se encuentra la fórmula para amnistiarle y que pueda retornar a España sin el peaje del juicio, la condena y el calabozo. Pedro Sánchez está seguro de enjaretar una fórmula que complazca a Carlos Puigdemont. Inicialmente, el golpista cederá en el referéndum y el derecho de autodeterminación si se le garantiza el regreso a Cataluña en triunfo y apoteosis.

Dentro del Partido Socialista Obrero Español crece el malestar ante la actitud genuflexa de Pedro Sánchez. Son muchos los socialistas hostiles, encabezados por García-Page, a la indignidad, pero está claro que Pedro Sánchez implorará de rodillas a Puigdemont su apoyo para consolidarse en Moncloa. Sabe que a lo largo de la legislatura funcionará el mando a distancia y que quedará a merced de los caprichos y la voluntad de Carlos Puigdemont. Pero le importa poco la indecencia que supone aceptar ser manejado desde el mando a distancia en manos del expresidente de la Generalidad. Pedro Sánchez permanecerá en su poltrona monclovita y otorgará cuantas concesiones le exijan con tal de mantenerse en el poder. Lo saben los suyos. Lo sabe la oposición. Lo sabe la opinión pública. Todo antes de perder la silla curul de Moncloa. A ella se siente apegado de tal forma que concederá la fractura de España si fuera necesario con tal de permanecer en el machito. Esa es la realidad de la política española y nadie parece capaz de hacer frente al descalabro que el sanchismo significa para España.