Editorial

Pedro Sánchez envió a Yolanda Díaz a reunirse con Puigdemont

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Martes 05 de septiembre de 2023

Alberto Núñez Feijóo, se desconoce si por sarcasmo o ingenuidad, ha pedido el cese de Yolanda Díaz por reunirse con Puigdemont en Bruselas. Hay que esperar que se trate de un sarcasmo, pues resulta incomprensible que la vicepresidenta en funciones se haya embarcado en una gestión de tal envergadura a espaldas de Pedro Sánchez. Es más; todo apunta a que ha sido el propio presidente el organizador del encuentro el mismo día en que el prófugo de Waterloo pidió llevar personalmente las negociaciones. Esquivaba así, o al menos aplazaba el líder socialista la obligación de rendir pleitesía en su palacio de Waterloo al expresidente de la Generalidad. Lo que no hay que descartar que ocurra antes de la sesión de investidura.

Se trata, en todo caso, de una operación del Gobierno que atenta contra el Estado de Derecho y contra el propio Tribunal Supremo que acaba de reactivar la orden de detención contra el cobarde golpista. Y, aún así, la vicepresidenta se ha paseado por el Parlamento europeo del brazo del delincuente, sonriendo sus gracietas secesionistas en un intento de seducir (políticamente) al poseedor de esos 7 escaños de oro. Porque si Pedro Sánchez está desquiciado en busca de lograr la mayoría necesaria para ser investido, Yolanda Díaz mataría por ser la diva comunista del próximo Gobierno, la mano derecha del presidente. Y no le importa, incluso disfruta, alternar en compañía del golpista catalán.

El golpista catalán que acaba de insistir en que no apoyará a Pedro Sánchez si antes no se aprueba una ley de amnistía. Y en eso están el presidente y la vicepresidenta en funciones. Ya han diseñado el esquema para presentar en el Congreso la ley de marras con carácter de urgencia para eludir al Consejo de Estado y el Senado para regalar a Puigdemont su primer triunfo. Se desconoce si también tienen previsto organizar un homenaje de bienvenida al delincuente secesionista el día que regrese a España como si se tratara de un héroe. De momento, ya se ha convertido en el interlocutor más importante de este Gobierno Frankenstein al cuadrado que, si sale adelante, desguazará la Constitución y derogará el que llaman Régimen del 78.