La amnistía es solamente el primer escalón señalado por el prófugo golpista Carlos Puigdemont para regresar a España y manejar en Moncloa a un hombre débil como Pedro Sánchez. Aprobada la amnistía, reconociéndose así que el régimen democrático español es un Estado opresor, el expresidente de la Comunidad catalana regresaría a España en olor de gran triunfador. Y lanzaría de forma inmediata sobre el tapete nacional el órdago del derecho a la autodeterminación y el nuevo proceso para la independencia de Cataluña.
Colaboradores juristas de Pedro Sánchez trabajan a marchas forzadas para hilvanar una fórmula que satisfaga al prófugo golpista. Se trata de encajar en el texto de la Constitución española la amnistía que exige Carlos Puigdemont y que le permita retornar a Cataluña limpio de cualquier delito. Los grandes barones históricos del PSOE, encabezados por Felipe González, una parte considerable de sus militantes, los juristas más prestigiosos de España y la inmensa mayoría de la opinión pública están en contra de la amnistía. Pero ande yo caliente y que proteste la gente. Pedro Sánchez se pasará una vez más por el arco del triunfo la Carta Magna española y cualquier recurso fallecerá en el tanatorio del Tribunal Constitucional.
Pedro Aragonés se ha sumado con celeridad a las exigencias del prófugo y ha declarado lo que es evidente para casi todos los observadores políticos: la amnistía no es el punto final y el Estado lo sabe. La amnistía es sólo el primer escalón de la escalera que conduce al derecho a la autodeterminación y a la independencia.
La ambición personal del César de alpargatas, de un Pedro Sánchez inasequible al desaliento, está a punto de situar a España, después de 500 años, en la quiebra territorial. Y que nadie se llame a engaño. Ese es el final de la maniobra y de la crisis que estamos viviendo; si bien la independencia de Cataluña no quedará ahí porque a continuación se producirá el derribo de las fichas del dominó político y tras las provincias catalanas, caerán las vascas, las gallegas, las valencianas, las baleares…