Los heridos han sido todos hospitalizados en Armenia, unos trasladados en ambulancias y otros en helicópteros de las fuerzas de pacificación rusas desplegadas en la zona desde la guerra de 2020.
Cuando ocurrió la explosión, en las inmediaciones del depósito había cientos de automóviles particulares de karabajíes que deseaban abandonar el territorio tras la derrota militar hace una semana ante Azerbaiyán.