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Serie A. El Inter pincha por primera vez y el Nápoles golea al Udinese

(Foto: EFE).

FÚTBOL

EL IMPARCIAL/Efe | Miércoles 27 de septiembre de 2023
El conjunto interista pierde ante el Sassuolo por 1-2 y el cuadro napolitano vence 4-1, con tanto de Osimhen incluido.

Aún sostiene el liderato del Inter, pero ya sin pleno, ya sin la determinación de las primeras jornadas, ya sin la condición imponente de invencible en este inicio de la Serie A, doblegado por el Sassuolo y un golazo de Berardi, que marcó la diferencia con un zurdazo para culminar la remontada y el desconsuelo 'neroazzurro' (1-2).

Al Inter lo ha alcanzado el Milan, con los mismos puntos, pero peor diferencia de goles. Sus cinco victorias consecutivas, su firmeza de este comienzo del torneo, acabó de repente en su estadio, por el empeño, el fútbol y la convicción del Sassuolo, que jamás desistió, que dispuso de más ocasiones que el líder de la tabla y que, finalmente, obtuvo la recompensa.

Primero golpeó el Inter: al borde del descanso, Denzel Dumfries esperó, esperó y esperó, durante cinco segundos, con el balón controlado, de frente a Viti, defensa del Sassuolo, hasta que desbordó primero, se abrió hueco y lanzó el zurdazo que adelantó a su equipo, aliviado hasta entonces por las intervenciones de Yann Sommer.

Las dos paradas del portero internacional suizo a Berardi y Bajrami, ya superada la media hora, con sendos disparos (a uno voló para repeler el balón por encima del larguero y a otro se lanzó al suelo para frustrar el intento lejano), habían sostenido hasta entonces el 0-0, hasta la aparición decisiva de Dumfries con el 1-0 que apenas duró en el marcador.

Porque Sommer, el mejor del primer tiempo, falló en el segundo. Ya había avisado Erlic, con un cabezazo desviado, solo ante el gol. El centro había sido de Berardi, que puso en jaque varias veces a la defensa del Inter de Milán, que en el minuto 54 recibió su segundo gol de toda la temporada en la Serie A, marcado por Bajrami, con un tiro al primer palo que no atajó el guardameta suizo, señalado por tal acción, por el 1-1 que abrió de nuevo el duelo.

Aún fue peor para el Inter, irreconocible, expuesto al daño inminente y a un golazo de Berardi, que agarró la pelota en la esquina del área y soltó un zurdazo fantástico al otro poste, lejos del alcance de Sommer. Un zapatazo incontestable poco después de la hora del encuentro. A nadie le extrañó. Tal y como iba el encuentro, era predecible incluso el 1-2.

Después surgió Consigli, para negar el empate a Frattesi, dentro ya de la ofensiva que propuso el Inter, con Alexis Sánchez ya en el terreno de juego, en el lugar de Marcus Thuram. Fue uno de los cuatro cambios de una vez que hizo Simone Inzaghi para agitar a su equipo, consciente de que, dentro de ese guión, la derrota era una cuestión inevitable.

El equipo milanés apretó en el tramo final; Dumfries visibilizó el 2-2 en un cabezazo, hasta que Pedersen se cruzó milagroso; Lauriente dispuso del 1-3 y Lautaro Martínez protagonizó la última ocasión. No fue suficiente. Berardi ya había marcado la diferencia antes. El Manchester City es el único pleno ya en las cinco grandes ligas europeas. El del Inter ya es pasado con su primera derrota de la temporada.

El Nápoles doblega al Udinese

Protagonista del huracán por el que transita el Nápoles, el nigeriano Victor Osimhen centró todas las miradas este miércoles en el duelo ante el Udinese (4-1) en el que respondió a la polémica con un tanto y una actitud que rebajó la tensión de los últimos días en el seno napolitano.

En un choque con aroma a historia, pues fue precisamente en el último partido ante el Udinese cuando el Nápoles se coronó campeón con gol de Osimhen, la polémica semana del nigeriano opacó el recuerdo.

Porque en la mente de todos los partenopeos estaba el mal inicio de su equipo; la investigación de la Fiscalía de Roma a su presidente, Aurelio De Laurentiis, por un posible falseo contable en el que estaría bajo sospecha el fichaje de Osimhen; la discusión pública entre su delantero enmascarado y su entrenador; y las declaraciones del representante del africano por un vídeo de TikTok de la cuenta oficial del club en las que amenazaba con posibles demandas. De casi todo menos fútbol.

Pero lejos de esconderse, Osimhen fue el de siempre. Mantuvo su intensidad, su forma de ser dando ánimos constantes a jugadores y sus inagotables ganas de marcar gol.

Y cuando Kvarataskhelia, que exhibió por vez primera una versión similar a la de la temporada pasada, provocó el penalti en el minuto 15, los focos apuntaron a Osimhen, que llegaba al choque tras fallar desde los once metros ante el Bolonia pero ratificado como primer lanzador por su técnico. Sin embargo, fue Zielinski el que abrió el marcador, aumentando las sospechas de una relación rota del entrenador con el nigeriano.

Pero Osimhen continuó con la cabeza agachada, trabajando y ajeno al ruido hasta que logró lo que buscaba. Dibujó un gran desmarque y recibió un mejor pase de Politano entre líneas. No falló en la primera clara que tuvo. Celebró con el banquillo, y lanzó una mirada de cortesía a Rudi García.

El Nápoles jugó el mejor partido de la temporada. Recordó al de la temporada pasada. Incluso 'Kvara', que fue un puñal por la banda izquierda. Eso sí, llegó al minuto 70 desesperado consigo mismo por no marcar gol. Se encontró con dos palos y generó varias ocasiones para haber sumado, aunque parecía que no era el día.

Pero el día se alineó para que todo en Nápoles volviera a ir bien. Al menos en lo futbolístico. Robó el georgiano tras una gran presión, superó a Silvestri con una sutil vaselina y definió a puerta vacía liberando toda la tensión acumulada. Un gol más que merecido en un momento clave para el Nápoles.

Solo Samardzic empañó la victoria con un golazo tras una jugada individual en los compases finales. De hecho, el 'Cholito' Simeone, que salió por Osimhen, respondió al minuto con el cuarto de la noche para que el sentir general en el Diego Armando Maradona siguiese siendo festivo.

Fue una noche bonita para el Nápoles ante el Udinese, no tanto como aquella del pasado 4 de mayo, pero necesaria en un momento convulso como este. Demostró que retiene el talento colectivo de la pasada temporada y exhibió contundencia, en ataque y defensa, para la vitoria que devuelve a los sureños a los puestos europeos.

El Milan reacciona en Cagliari

El Milan supo reaccionar este miércoles cuando se puso por debajo en el marcador ante el Cagliari (1-3) y remontó el encuentro con dos acciones justo antes del descanso que permiten al combinado 'rossonero' confirmar las buenas sensaciones y seguir la estela del Inter.

La jornada intersemanal y un rival recién ascendido que se encuentra en descenso provocaron que Stefano Pioli, entrenador del Milan, decidiera rotar en el Unipol Domus de Cagliari, dando descanso a jugadores titulares Rafael Leao u Olivier Giroud y dando oportunidad a Adli, Chukwueze u Okafor en un once que salió con las ideas claras, sin miramientos a por el partido desde el minuto uno.

Y sobre el césped se vio una buena versión del Milan con varias piezas de la 'Unidad B', fluida, con criterio y con ganas de demostrar que pueden ser útiles durante la temporada. Un posible penalti osbre Chukwueze, un disparo de Reijnders y una ocasión clara de Okafor en los primeros minutos parecieron inclinar la balanza para los visitantes, mucho más cómodos que el Cagliari.

Pero fue inesperadamente el equipo que dirige Claudio Ranieri el que, a la media hora de partido, tomó la delantera gracias al tanto de Luvumbo, el jugador diferencial del combinado de la isla de Cerdeña. Robó el balón dentro del área rival tras una gran presión y fusiló a Sportiello para abrir el marcador tras recibir la asistencia del argentino Nahitán Nández.

Un golazo que mareó al Milan, durante varios minutos desdibujado en el campo sin comprender muy bien el motivo por el que iba por debajo en el marcador. Pero sin Leao y sin Giroud, dos de los jugadores con más gol del equipo, llegó la más que efectiva reacción de los milanistas, que comenzó con un disparo de Theo Hernández directo a la escuadra que salvó Radunovic con una parada magistral que poco se pareció a su actuación en el resto de actuaciones clave del partido.

El zurdazo del lateral galo espoleó al Milan y en menos de cinco minutos le dio la vuelta al partido tras un claro acelerón en el juego que minimizó al Cagliari. Primero con un tanto de Okafor en su primera titularidad con el Milan, y poco más tarde con el tanto de Tomori. El delantero suizo aproevechó un error en el blocaje de Radunovic para empatar, y el central alemán culminó una jugada ensayada a balón parado desde el área pequeña.

Lejos de frenarse tras el descanso, el Milan fue consciente de que un gol no era suficiente ventaja. Funcionó muy bien en el centro del campo con jugadores como Adli o Reijnders y con Pulisic en la banda izquierda, siendo todos importantes en los goles. Pero fue Loftus-Cheek el que apareció en el minuto 60 para dar la tranquilidad con un disparo desde fuera del área que se coló ajustado por el palo derecho de Radunovic, colocando el 1-3.

Aprovechó Pioli para mover el banquillo y dio entrada, además de a Leao, Pobega y Musah, más habituales, al argentino Luka Romero en lo que fueron sus primeros minutos como jugador 'rossonero'.

El Milan reaccionó a tiempo y no se cayó tras el gol encajado en la primera mitad. Se recompuso con buen juego, con solidez y atropelló con autoridad a un Cagliari que se colcoa colista con dos puntos. El Milan, a la espera del partido del Inter, se coloca colíder de la Serie A.

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